martes, 10 de mayo de 2016

BREVES REFERENCIAS HISTÓRICAS SOBRE PARAJES DEL TANDIL

                      ALGUNOS PARAJES DEL TANDIL

El Tandil era conocido desde principios del siglo XVIII. Luego de fundado el Fuerte de la Independencia comenzó el reparto de tierras por enfiteusis o en propiedad y en 1840 Rosas dividió las tierras de la zona luego de la Revolución de los Libres del Sud y creó el partido de Chapaleofú.
Ya para entonces había topónimos de lugares, luego parajes, tomados de las estancias, sus dueños, los almacenes de campo etc. que fueron dejando así su impronta en el nombre de la geografía tandilense.
En este capítulo veremos sucintamente referencias sobre algunos de los mismos, los que por una razón práctica los hemos ordenado alfabéticamente.

ALBIÓN
Este paraje lleva el nombre de la importante cantera que con esa denominación de la antigua Inglaterra, se instaló allí tempranamente.
La Cantera Albión, en la ladera del Cerro La Blanca, de 502 m, al Sudeste de la ciudad,  fue explotada a partir de 1927 por “Pablovich y Méndez”  con más de 300 obreros. Tenían un almacén y una escuela con aproximadamente 70 alumnos. Un ramal del ferrocarril y un cable carril transportaban la piedra triturada desde el cerro.
Las empresas que tuvieron actividad en la zona fueron: Interlend S.A.C.I.F.I. en Paraje Las Ánimas, Carba S.A. y Petrominera S.A.C.I.C.E. en Paraje Albión, las tres en el Cerro La Blanca. En la zona se observan también las  plantaciones de coníferas y eucaliptus.
ARROYO SECO
Detrás de la ruta nacional 226, cruza  el lugar, en las adyacencias de la Escuela Provincial N° 8, el cauce de un arroyuelo seco hace muchos años, inclusive antes de radicarse población en el mencionado lugar y que cobra caudal en las épocas de lluvia. Ahora el paraje ha adquirido mayor conocimiento y relevancia por el Campus de la UNICEN

BASE AÉREA
Se le adjudiesa nominación al instalarse en la zona la Base rea Militar Tandil, importante guarnición de la Fuerza Aérea Argentina, creada el 10 de agosto de 1944,  contando con dos aviones Focke Wulf 44 y un avión Beechcraft AT-11.
En mayo de 1948 aterrizó en la BAM el primer Gloster Meteor IV, como avanzada del Regimiento 4 de Caza Interceptora, integrado por ese tipo de aparatos.
El 15 de marzo de 1949, la Base cambió su denominación por el de Destacamento Aeronáutico Militar (DAM) Tandil, y se integró orgánicamente con el Grupo Base 6 y los Regimientos 4 y 6 de Caza Interceptora. Finalmente, estos últimos modifican su denominación el 1 de enero de 1951 por la de Grupo 2 y Grupo 3 de Caza.
Ese mismo año quedó inaugurado el servicio regular de Líneas Aéreas del Estado (LADE) entre Buenos Aires y Tandil, que funcionó poco tiempo.
El 28 de julio de 1955, la Unidad volvió a cambiar su denominación por el de VI Brigada Aérea, integrada por los Grupos 2 de Caza, Base 6 y Técnico 6. Pero esto duró poco tiempo, ya que el 19 de marzo de 1956 se suspendió el funcionamiento de la Brigada y de los Grupos Base y Técnico, volviendo a la categoría de Destacamento. Por su parte, el Grupo Aéreo se transfirió a la VII Brigada Aérea.
El 17 de septiembre de 1964, sobrevuelan por primera vez en el sector antártico argentino dos aviones Grumman Albatros de dotación de la Unidad. Poco después, el 2 de junio de ese año, aterrizan en la zona.
El 2 de junio de 1965 el DAM restituye su denominación como BAM Tandil.
El 27 de septiembre de 1967 realiza el primer aterrizaje sobre ruedas en la pista de la Base Marambio un avión Grumman Albatros de la Base.
El 26 de diciembre de ese mismo año, se creó el Escuadrón de Tareas Especiales con aeronaves Douglas DC-3 y Beaver. El 1 de enero de 1972 ese escuadrón fue transferido a la VII Brigada, cambiando su denominación por Escuadrón de Búsqueda y Salvamento. Para esa misma fecha, se incorporó a la BAM Tandil el Grupo 1 de Artillería Antiaérea Escuela, con material Oerlikon 35 mm y Bofors 40 y 90 mm.
El 16 de agosto de 1979, se incorporó a la Unidad el caza-bombardeo Dagger M-5 y el 10 de diciembre de ese año se constituyó definitivamente la VI Brigada Aérea, integrada por los Grupos de Caza 6, Técnico 6, Base 6 y de Artillería Antiaérea Escuela. El 30 de octubre de 1981, este último se trasladó a la BAM Mar del Plata.
El 4 de abril de 1982, en previsión de ulteriores derivaciones de la recuperación de las islas Malvinas, se desplegaron a la zona austral los escuadrones aeromóviles de la Unidad, los cuales, finalmente, cumplieron una heroica y destacada actuación durante los 72 días que duró el conflicto.
El 17 de marzo de 1988, ingresó a la Unidad el sistema de armas Mirage III, de heroica actuación en Malvinas, procedente la VIII Brigada Aérea, que a fines de 2015 fue desactivado.



CERRO LEONES
Debe su nombre a la formación granítica que en los cerros del lugar representaban a  dos leones que-según la leyenda-resguardaban la seguridad de una bellísima aborigen finalmente fugada con un español. El nombre ha prevalecido a través del tiempo para fijar la denominación de un barrio que se nutrió esencialmente de la industria de la piedra.
Cerro de los Leones, era una antigua cantera de granito de donde se extraía piedra (1870), ubicada al oeste de la ciudad aproximadamente a 7 km del centro.
Fue en su momento la cantera más importante de Tandil y lleva ese nombre porque los picapedreros, barrenistas, herreros, marroneros y paterristas que trabajaban allí decían que las formaciones rocosas que sobresalían del cerro parecían cabezas de leones.
Por muchos años, Cerro Leones fue el lugar que más obreros concentró, y como allí los operarios oscilaron durante mucho tiempo en el millar de hombres, puede hablarse de una población estable en esa sola barriada que alcanzó a cerca de 4.000 personas." En los comienzos, la avidez patronal se vio estimulada por la propia actitud de los obreros recién llegados.  Si suyos eran los campamentos y suyas las fondas donde les daban de comer y las proveedurías, suyas fueron, asimismo, las casillas individuales para alojar a las familias, (de madera y chapa, salvo en San Luis que eran de bloques de piedra).  También estaban las piezas de solteros, barracas colectivas donde dormían.  Parece que la obligación de vivir en estas habitaciones se extendió un tiempo a los hijos solteros de los que ya viviendo allí los empleaban en la cantera.  Los mozos debían abandonar la casa paterna y su obligación se habría extendido hasta a comer en la fonda propiedad de la cantera.  Si algún domingo quería almorzar con sus padres, se les descontaba igualmente la comida del día.
Algunos de los pobladores más antiguos recordaban que la hora del desayuno (generalmente mate cocido con leche, galleta y queso) era anunciada por un empleado de la cantera que recorría sus inmediaciones tocando un largo cuerno.  Al toque del cuerno los chicos dejaban sus juegos y se congregaban tras quien lo portaba, en una extraña procesión que se repitió diariamente mientras se mantuvo aquella relación de dependencia.
Largos años después de liberada la economía en Cerro Leones, el almacén de Cima seguía funcionando y muchas de las familias continuaban comprando allí.  Cuando una mañana oyeron tiros, salieron de sus casillas y vieron una amenazante humareda: el almacén de Cima estaba quemándose.  Entonces todos abandonaron sus tareas para ayudar a apagarlo.  Nadie recordó que en sus mostradores habían quedado los jornales de muchos sudores.  Algunos pretendieron incluso penetrar en el sótano para retirar tambores de alcohol antes que los alcanzase el fuego pero don José Cima lo impidió. Del almacén sólo quedaron cenizas.  Cima no lo reconstruyó nunca, y la cava del sótano fue desde entonces como una gran cicatriz en el corazón del predio canteril".(fuente: www.revisionistas.com.ar)
COLONIA MARIANO MORENO
Este paraje debe su nombre a la norma dictada por el gobierno provincial en oportunidad de realizarse una subdivisión de terrenos, como homenaje al prócer homónimo (1778-1811), secretario de la Primera Junta de Gobierno Patrio en la Revolución de Mayo
DESO AGUIRRE
Precisamente constituye el desvío de un ramal ferroviario, así denominado por estar ubicados en las adyacencias, extensiones de campo y las canteras de la familia Basso Aguirre.

DON BOSCO
En 1938 don Mario Agostini, donó 5 hectáreas de campo a la Congregación Salesiana. Dicho terreno está situado, calle por medio con el actual Auto Club Tandil. El terreno donado no era suficiente para hacer una casa de descanso, pero, al lado de dichos lotes había una chacra, con su chalet que se llamaba “La Guarida”.
El padre averiguó de quién era esa propiedad. Su dueño resultó ser el capitán de navío retirado Lauro Lagos, el cual lo había comprado el 6 de junio del año 1913, a la familia Sarlengue de Gardey.
No sabemos si el chalet cuando lo adquirió el señor Lagos, estaba construido o no, pero en 1993 cuando un temporal volteó muchos árboles y en uno de los pinos se contaron los anillos anuales y daban 80 años.
En la parte de atrás estaba la cantera municipal donde hoy es la “Reserva Sierra del Tigre”. El camino que venía de la ciudad a La Guarida era de tierra. Se pasaba frente al Matadero Viejo y la fábrica de jabón; luego se convirtió en un basural, donde hoy es la chacra de la Universidad del Centro. Al costado estaba el boliche de Casatti que después fue de Noli, y por último del hijo, Luis Noli.
Este camino tenía su importancia cuando estaba el matadero, de allí se venía o iba al paraje El Gallo. La Pesquería, Lobería, La Numancia, Necochea o se tomaba la ruta 226 que recién en 1943 se asfaltó.
En 1940, el 3 de enero, se firmó el boleto de compraventa, por el escribano Francisco Osa y el 12 de setiembre de 1940 se firmó la escritura por el escribano  Oscar Medina. Así se compró toda la propiedad en 25.000 pesos al contado, que eran más o menos 22 hectáreas. Los fondos para esta primera parte los pagó la Institución.
El 2 de mayo de 1940, se solicitó permiso a Mons. Cáneva para abrir una casa religiosa a unos 7 Km. de Tandil, denominada “Villa Don Bosco” y el 13 de mayo lo otorgó, desde entonces “La Guarida” comenzó a llamarse “Villa Don Bosco”, si bien por mucho tiempo la gente siguió llamándola por su anterior nombre.
El 29 de diciembre de 1940, aparecieron los aspirantes a inaugurar la Villa, con todo entusiasmo que era de esperar. Fue toda una odisea, viajaron de Buenos Aires por ferrocarril haciendo una verdadera mudanza; debían permanecer enero y febrero y transportar por tren los colchones, frazadas y almohadas, las pertenencias de cada uno y todo lo necesario para la cocina, el comedor y las demás actividades. De la estación, trajeron todo en camión y carros como pudieron y al llegar un poco antes de lo que hoy es el Auto Club Tandil, llovió, y no pudieron continuar. Tuvieron que trasladar todo a pie, bajo la lluvia.
Al año siguiente el señor Adúriz regaló 150 camas para los dormitorios y 5000 pesos para ayudar en la construcción de la Iglesia. 
Se comía sobre unos tablones apoyados sobre caballetes y unos bancos largos bajo el pórtico del edificio. Así fue el comienzo de esta Villa. El agua era muy escasa, se juntaba la de lluvia. Los bomberos venían y llenaban un tanque. Los aspirantes iban a bañarse a La Cascada o al arroyito que está cerca de la ruta 74 o también al lago de los Hermanos.
Recién llegó la luz eléctrica el 29 de enero de 1949, cuando se colocó un  grupo electrógeno. Hasta ese momento se utilizaban los faroles a querosén, como era verano aprovechaban la luz del día, yéndose a dormir temprano.
La mercadería se iba a buscar a la ciudad en un sulky, trabajo que efectuaba el coadjutor Federico Bernárdez, la correspondencia, la galleta que duraba varios días, el lavado de la ropa de todos, etc. Más adelante vinieron dos soldados con un carro y hacían las comisiones. La leche la produjo siempre la Villa y desde el comienzo Luis Magnanini y su señora Inés Ayerza se encargaban de proveer de su estancia “Ana Luisa” a la Villa de huevos, carne y pollos para todos.
Los doctores Eduardo Tuñón  y Aristóbulo López fueron los médicos que atendieron a los aspirantes y al personal, durante el tiempo de vacaciones.
Esto era un lugar muy despoblado, así que se podía atravesar campo, salir a cazar con hondas y palos, subir y bajar en todas direcciones. El caminar fue una de las tantas ocupaciones organizadas. Se acarreaba y cortaba leña para la cocina; pelaban papas y hacían la limpieza.
Salían a tomar la merienda o a pasar todo el día afuera, llevando las vituallas para merendar o comer. A veces iban a estancias como La Azucena, Acelain, Ramón 1º, La Quinta de Belén, El lago de los Hermanos, La Cascada, El Cerro de las Ánimas, etc.
Don Antonio Santamarina y su esposa facilitaron los medios para continuar con la capilla; los planos fueron hechos por la Oficina Técnica Salesiana y la obra esta vez, estuvo a cargo de la empresa constructora de Concetti y Yancarlo. Cabe destacar que todo lo que se hizo en madera, hierro y las estatuas fue ejecutado en los talleres de la escuela de Artes y Oficios del Colegio Pío IX de Buenos Aires.
Doña María Delia Harilaos de Olmos, regaló el altar mayor de mármol y sus candelabros. El altar de mármol del Sagrado Corazón de Jesús y sus candelabros fueron donados por la Sra. Concepción Unzué de Casares. El altar de mármol de María Auxiliadora y sus candelabros por su hermana María Unzué de Alvear; los confesionarios y el armonio los donó Lola Acosta de Santamarina. Los bancos de la capilla fueron obsequio de la comisión  Cooperadora y de otras bienhechoras. El 30 de diciembre de 1941, Mons. César Cáneva bendijo la nueva capilla dedicada a San Juan Bosco.
Como anécdota destacada debemos mencionar que el actual papa Francisco estuvo en la villa cuando amanecía su vocación sacerdotal, la que de aquí salió fortificada. Todo un hito histórico para el lugar.

EL AMANECER
La fábrica de productos lácteos ubicada en  ese sitio dio al mismo el nombre. La empresa El Amanecer fue fundada en 1939 y había construido plantas en Mar del Plata y Tandil, pero en mayo de 2012 los dueños la dejaron con deudas a empleados y proveedores, hoy funciona como cooperativa de los ex empleados.

EL DESTINO
La firma Elowsons y Westers instaló en una fábrica de queso a finales del siglo XIX a la que se  denominó  "El Destino", nombre que conserva el paraje.
                       
EL EMPALME
El Empalme es un paraje que se encuentra a 30 kilómetros de la ciudad. Se accede a él desde la Ruta Provincial 30 en bastante mal estado, que tras 14 kilómetros desde el cruce con la Ruta 74 nos deja en el paraje. También se puede acceder por una carretera de tierra desde la localidad de Azucena. Allí estuvo el almacén del mismo nombre que la familia Cámara llevó adelante durante años.
EL GALLO
Antiguo "boliche" y anexo de almacén de ramos generales que surtió las necesidades más inmediatas de los establecimientos rurales vecinos. Su denominación le fue impuesta a través de la tradición oral.

EL HORNERO
Le dio su nombre un viejo almacén rural construido originalmente en barro y paja, blanqueado, que en  el imaginario de los habitantes de la zona lo asemejaba al nido del pájaro nacional.

EL MOLINO
En 1870 cuando la capacidad de los viejos molinos harineros fundados en 1850 y 1861 ya no abastecían la demanda de la población tandilense, Juan Bautista Rivière y Eduardo Sabatté Laplace fundaron el suyo con máquinas impulsadas indistintamente por el doble sistema que aprovecha el curso del agua o la presión de su vapor, y llegaban a moler 90 fanegas diarias de trigo.
Años después, la firma Pourtalé-Dicesti adquirió las instalaciones parcialmente destruidas en 1883 por un siniestro del que resurgieron para ser vendidas luego a la Sociedad Anónima Molinos Río de La Plata, que transformó enseguida la ya decadente planta industrial, la que por etapas retomó su potencialidad. El Molino "El Progreso", fue en su momento una importante fuente de trabajo y  avance para la zona a través de la actividad de la firma Bunge & Born y dio su denominación al paraje. Esta firma en 1902, había instalado un molino harinero en el Dique III de Puerto Madero, en Buenos Aires. La S. A. Molino el Progreso, se había constituido en Amberes en 1897, a la cual la Sociedad Ernesto Bunge y S. Born aportó el molino El Progreso de Tandil.

EL 43
El nombre lo tomó de un almacén  que en sus comienzos funcionó bajo la denominación de "Los Tres Perros", adoptando posteriormente, junto con el paraje, la denominación actual.

HARAS GRAL LAVALLE
Fue denominado así alrededor de siete décadas atrás y se encuentra ubicado sobre la porción de ruta que cubre la distancia entre Villa Laza y La Porteña. En Tandil, provincia de Buenos Aires, a 380 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se encuentra el Haras General Lavalle, que depende del Comando de Remonta y Veterinaria del Ejército Argentino. Desde su fundación, el 15 de noviembre de 1935, está dedicado a la producción équida y bovina.
En 1926 y durante la presidencia de Marcelo Torcuato de Alvear, el predio de 2094 hectáreas donde hoy está el Haras General Lavalle, fue comprado por el Ministerio de Guerra de la Nación. Y recién nueve años más tarde, en aquel 15 de noviembre, quedó inaugurado con la infraestructura correspondiente para cumplir con la misión de Remontar al Ejército Argentino. En ese entonces, era hipomóvil en su mayoría y por lo tanto, comenzó con el mantenimiento de un importante plantel de ganado equino en pastoreo y amansamiento. Así, durante casi ocho décadas, el establecimiento logró gran prestigio en la producción caballar y asnal. Su éxito se basó en la permanente selección de reproductores y en la incorporación de líneas genéticas de reconocimiento mundial. Con sus ejemplares, la Fuerza mantiene viva la tradición del hipismo, pero también cumple con el objetivo operacional dentro del territorio nacional y formar parte de las fuerzas de seguridad.
LA PORTEÑA
Antigua estancia de don Tristán Gómez, que fue el último juez de paz previo  la designación del primer intendente en 1886 en cuyos terrenos se levantó el almacén del mismo nombre, uno de los que revisten mayor antigüedad entre los del partido. El paraje La Porteña se encuentra el costado de la RP 30, cercana al cruce con la RN 226 y de Tandil ciudad. En este paraje funciona la Escuela N° 33.

LA NUMANCIA
Antigua estancia cuyo nombre derivó de la homóníma y famosa batalla española, y que por la importancia capital de su extensión fijó sus condiciones de influencia con respecto a establecimientos vecinos en la etapa del surgimiento de los primeros centros poblados en sus adyacencias.
El paraje “La Numancia”,  casi en el límite con el partido de Necochea y a treinta km. de la localidad de San Manuel, en el partido de Lobería, (paraje cuyo nombre fue tomado de una desaparecida población celtíbera situada sobre el Cerro de la Muela, en Garray, al norte de la actual ciudad de Soria, España, célebre por su resistencia a los romanos La actitud de los numantinos impresionó tanto a Roma que los propios escritores romanos como Plinio, ensalzaron su resistencia) . La Numancia, en la segunda década del siglo XX, fue un centro escasamente poblado y separado de Tandil ciudad por caminos intransitables-situación que llegó hasta hace pocos años- con grandes lomadas que hacían penoso el ascenso y peligrosas las bajadas; allí, dice Mariano Colombo, arqueólogo, perteneciente al área de Antropología y Arqueología de la Municipalidad de Necochea, en Ecos Diarios de esa ciudad, en noviembre de 2011,” encontramos miles de fragmentos de la talla rocas, producto de las actividades realizadas en la cantera; también carbones y huesos de venado, guanaco y peludos, lo que nos hace pensar que la gente que viajó hasta el lugar para obtener rocas, lo hizo en pequeños grupos y vivió allí por unos días”..
La Numancia es un paraje rural con almacén, escuela, club de futbol, el futbol agrario es muy fuerte en toda esta zona. Cerca de allí se encuentra el cerro La Merced de 440 metros.

LA MARIA
Nombre derivado de la estancia de la familia Capdepont, que tomó el paraje poblado por vecinos del medio rural.

LAS CUATRO ESQUINAS
Almacén ubicado en la intersección de la ruta número 74 y el camino de tierra que une a Azucena con Tandil que extendió su nombre al paraje circundante.

LA UNIÓN
Hacia 1872 el llamado Almacén de Thompson estaba al cuidado del socio William Gibson Smith y su esposa Helen Brown con un escocés de asistente William Stirling, que fueron asesinados por Tata Dios. El almacén tomó luego el nombre de La Unión.
LA VASCONIA
Tomó el nombre de un antiguo almacén que con ese nombre homenajeaba a la nutrida colectividad vasca de la zona y que conoció los pioneros momentos de los caminos de tierra con sus transportes de tracción a sangre y la tradición de las viejas pulperías, era  lugar obligado de encuentro de los vecinos del lugar y de los viajeros que llegaban Este paraje está ubicado en el cruce de las rutas 74 y 226.

LOS HUESOS
Ubicado exactamente en el punto de deslinde entre Tandil y Azul, derivando su nombre del arroyo limítrofe. Escenario de algunas escaramuzas entre fuerzas militares y aborígenes y sitio en el que posteriormente fueron encontrados numerosos huesos que le dieron el nombre.

LOS MIMBRES
Por el lugar extiende su trayecto el arroyo Napaleofú, dando lugar a la proliferación de un exuberante mímbral, característica por la cual el paraje adquirió el nombre antes mencionado, sobre la ruta 74.

MATADEROS VIEJOS
Antes de ser trasladado a su emplazamiento actual, obra finalizada en la administración de Antonio Santamarina en 1915, el matadero local se encontraba desde 1897, en que se hizo la construcción, en el trayecto a La Cascada, hoy Av. Don Bosco y calle Japón. A raíz del desenvolvimiento propio del establecimiento, su nombre perduró hasta hoy. Las 7 ha. son ahora propiedad de la Universidad Nacional del Centro, Facultad de Ciencias Veterinarias, donde ésta tuvo su chacra experimental.
SAN ANTONIO
El paraje San Antonio está  a 45 km de Tandil.  La escuela y muy pocos pobladores le  dan vida con un paisaje que la embellece, con muchos árboles; con sus campos pintados de diferentes colores, dorados por los trigales y grises amarronados por las heladas y el frío del invierno. La  Escuela N° 6 de San Antonio, está en la Ruta 226 km. 132.

SANTA TERESA

Al fundarse la fábrica de queso de la Cooperatíva Agropecuaria de Tandil se eligió el campo de la señora Teresa Alchourrón, de donde deriva el nombre del paraje.

SCARMINACCI
Paraje en el cruce de las rutas número 30 y 74. Importante confluencia de caminos en las comunicaciones de esta parte de la provincia, que fue así denominada en razón de estar ubicados en la intersección, los campos de la familia Scarminacci.

Nos quedan pendientes para una próxima edición entre otros parajes: Cuatro Esquinas,  El Destino,  El Mosquito, El Paraíso, El Remanso, El Solcito, La Boca, La Elena,  La Patria, La Pesquería, La Rosada, Las Toscas, Los Ángeles, Santa Ana.

Daniel Eduardo Pérez


2 comentarios:

  1. Buen día. Respecto al paraje San Antonio, el terreno y la escuela fue donada por Dn Guillermo Santos Delfino Tissone y su esposa Dna. María Justa Martínez Almada, antiguos propietarios de la estancia San Benito,

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