lunes, 25 de mayo de 2015

EL FUNDADOR DE TANDIL Y LA REVOLUCIÓN DE MAYO




EL FUNDADOR DE TANDIL Y LA REVOLUCIÓN DE MAYO
                            Daniel Eduardo Pérez

Pocos tandilenses saben-porque no se lo han  enseñado o no tuvieron noticia de ello-que el fundador de nuestra ciudad tuvo un papel muy destacado y decisivo en la Revolución de Mayo.
Corría el año 1810. La caída de España en manos de Napoleón, produjo en las colonias españolas en América una  ebullición en relación con la conducta a seguir, dado que la autoridad real había cesado y, consecuentemente, los virreyes y o gobernadores en estas tierras eran cuestionadas como legítimas.
El Río de la Plata, en especial Buenos Aires, ya había sufrido las invasiones de los ingleses en 1806 y 1807, que fracasaron merced a la briosa reacción local..
Los criollos,  entendían que el virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, ya no representaba a ningún gobierno y que por lo tanto era llegada la hora de decidir sobre los propios destinos.
Fue Cornelio Saavedra  quien sostuvo en la reunión del 18 de mayo en la casa de don Martín Rodríguez “ que no sólo es tiempo, sino que no se debe perder una sola hora”, en tomar la iniciativa.
Al día siguiente se encontraron en lo de Rodríguez Peña, donde había “una gran reunión de americanos que clamaban porque se removiese del mando al virrey y crease un nuevo gobierno americano…”.y  se hiciese un cabildo abierto para que el pueblo reunido decidiera la suerte. Se resolvió entonces pedir personalmente la venia de Cisneros para que se convocara a cabildo “público y general”. Al día siguiente Cisneros tomó conocimiento oficial del pedido de cabildo abierto y se presentó  en el Fuerte defendiendo la postura que si España no caía totalmente  en manos de Napoleón no veía por qué hacer tanto alboroto.
Fue allí que Saavedra le dijo:“No, señor; no queremos seguir la suerte de la España, ni ser dominados por  los franceses: hemos resuelto reasumir nuestros derechos y conservarnos por nosotros mismos (…): “Esto mismo sostuvieron  todos mis compañeros”. Ante la decisión demostrada, el virrey dijo que entonces se haría el Cabildo.
Relata M. Rodríguez en sus Memorias, que en consecuencia se reunieron una vez más los patriotas el 20 de mayo.  Allí Saavedra “…dijo que  estaba pronto a cumplir lo que había prometido; pero que era preciso buscar otro local” para reunirse esa misma noche, resolviéndose que fuera en la casa ofrecida por Rodríguez Peña , donde se hizo la “Junta” (así la llama  Rodríguez), con la presencia de: Cornelio .Saavedra, Manuel Belgrano, Francisco Antonio Ocampo, Florencio Terrada, Juan J. Viamonte, Antonio Luis Beruti, Feliciano Chiclana, Juan J. Paso,  su hermano Francisco, Hipólito Vieytes , Agustín Donado y Martín Rodríguez, las tropas quedaron acuarteladasignorando todos el motivo de esta novedad, como ignoraba también el pueblo”.
“Se decidió enviar una comisión para entrevistar a Cisneros para intimarlo a cesar en el mando.
Resultó el nombramiento en el doctor Castelli y Martín Rodríguez, y para asegurarse mejor,-dice Rodríguez- pidieron  que el comandante de granaderos de infantería Terrada, fuese con ellos; pues su batallón estaba acuartelado en el Fuerte y bajo los balcones del mismo Cisneros, y como en él había muchos oficiales españoles, temían que al momento de la intimación, se asomase Cisneros  a un balcón y llamase a los granaderos y los apresase.”
“El comandante Terrada fue con los patriotas, se puso a la cabeza  de sus granaderos y Castelli y Rodríguez  subieron. “Entramos a la sala de recibo-dice Rodríguez- y encontramos allí a Cisneros jugando a los naipes con el brigadier Quintana, el fiscal Caspe, y un tal Goicochea, edecán suyo. Nos dirigimos a la mesa. Tomó la palabra Castelli y dijo:
Excelentísimo señor: tenemos el sentimiento de venir en comisión por el pueblo y el ejército, que están en armas, a intimar a V.E. las cesación en el mando del virreinato”.
“El virrey y colaboradores respondieron airadamente a los patriotas, por lo que Castelli le  contestó “ que no se acalorase, que la cosa no tenía remedio”
“Entonces tomé yo la palabra y le dije:
“Señor: cinco minutos es el plazo que se nos ha dado para volver con la contestación; vea V.E. lo que hace”.
Señores, nos dijo, cuánto siento los grandes males que van a venir sobre este pueblo de resultas de este paso. Bien pues, puesto que el pueblo no me quiere, y el ejército me abandona, hagan ustedes lo que quieran”. Salimos de allí y nos dirigimos a la casa de la reunión, diciendo: Señores, la cosa es hecha: Cisneros ha cedido de plano, y dice que hagamos lo que queramos”.Nos empezamos a abrazar, a dar vivas, a tirar los sombreros por el aire”.
“En el acto salieron Beruti, Peña y Donado, con varios criados  y canastas a recolectar todos los dulces y licores que hubiese en las confiterías. Se puso una gran mesa  en casa de Rodríguez Peña, que duró tres días cubriéndose de continuo para que entrara todo el mundo que quisiese a refrescarse
La Plaza de la Victoria estaba llena de gente y se adornaban ya con la divisa en el sombrero de una cinta azul y otra blanca, con el primor que en todo aquel conjunto de pueblo, no se vio el más ligero desorden.”
El 24 procedió  el Cabildo, al nombramiento de vocales de que se debía componer la Junta de Gobierno de estas Provincias y las que comprendía la dilatada extensión del virreinato. El doctor don Juan Nepomuceno  Sola, don José Santos Incháurregui, el doctor Juan José Castelli y yo,-nos dice Martín Rodríguez- fuimos los electos en aquel día; y para la presidencia el  mismo don Baltasar Hidalgo de Cisneros: se constituyó esta Junta el mismo día 24 a la tarde. “
Pero al conocerse que Cisneros presidía esa Junta comenzaron rápidamente las expresiones de descontento, los debates fueron intensos en las reuniones y en los cuarteles, de resultas de lo cual “ al fin del día 24 también quedó disuelta esa Junta y yo fui el que le dijo a Cisneros, que era necesario se quedase sin la presidencia, porque el pueblo así lo quería- nos dice Saavedra- a lo que él también se allanó sin dificultad
Finalmente el 25 de mayo quedó integrada la Junta como “ estaba resuelto en los acuerdos anteriores y recayó éste  en las personas de  don Miguel de Azcuénaga, don Manuel Belgrano, el doctor Juan José Castelli, el doctor don Manuel Alberti, don Juan Larrea, don Domingo Matheu y Cornelio Saavedra, a quien querían como presidente de ella y comandante de las armas”
Asimismo  también juraron como secretarios los designados doctores Juan José Paso y Mariano Moreno y que  por política fue preciso cubrirla con el manto del señor Fernando VII a cuyo nombre se estableció y bajo de él expedía sus providencias y mandatos
No sólo eran los militares en sus cuarteles sino que –como consigna el acta capitular de ese día- “las gentes que cubrían los corredores dieron golpes por varias ocasiones  a la puerta de la sala capitular; oyéndose las voces  de que querían saber lo que se trataba; y, don Martín Rodríguez,  tuvo que salir a aquietarlos”
 El clamor  de los criollos fue intenso y el día 25 se manifestó en una demanda enérgica del pueblo, que se había concentrado frente al Cabildo encabezados por sus inspiradores y respaldado por los cuerpos militares de nativos” .
El grupo de Saavedra se manifestó como el más vigoroso y avasallador”  y : “El grupo más numeroso y más importante que se sumó a Saavedra  con la calidad de, voto del sindico, es el de Martín Rodríguez.” quien no cabe duda, había logrado incluir a muchos hombres dispares”….
Al día siguiente, el 26 de mayo, la Junta dio a conocer la famosa proclama revolucionaria.
Llegamos así al final del relato sobre los hechos fundamentales del nacimiento nacional, del que hemos conmemorado el Bicentenario, al que  Tandil estuvo estrechamente relacionado en sus festejos, porque nada menos que su fundador-como quedó dicho- fue una de las piezas claves de la Revolución de Mayo, resultando, a la postre, uno de los pocos próceres de la gesta que  fundó un pueblo…y nos tocó el privilegio ser ese pueblo.

miércoles, 1 de abril de 2015

HISTORIA DEL CALVARIO DEL TANDIL

EL MONTE CALVARIO DEL TANDIL

Denominado así por su parecido con "El Gólgota" de Judea, es uno de los lugares más importantes y pintorescos.
Una gran escalinata de piedra culmina con la enorme cruz de alrededor de 20 m. de altura con un Cristo de mármol francés. El sendero del Vía Crucis con los grupos escultóricos recuerdan las distintas estaciones del Calvario. La capilla dedicada a Santa Gemma de estilo romántico y la reproducción de la gruta de Lourdes complementan un marco espectacular por su belleza incomparable.
Inaugurado el 10 de enero de 1943, con la presencia del presidente de la Nación, Dr. Ramón Castillo, y una multitud calculada en 40 mil personas, el Monte Calvario del Tandil es indicado como el segundo existente en el mundo.
Situado en cercanías de la ciudad, el monte alza sus grises granitos de redondeados contornos, como muñones implorantes que de suyo imponen silencio al alma.
Convenientemente forestado por eucaliptus, pitas y algunas coníferas se transforma a la vista de cualquier visitante en un monumento por sí solo.
Esta disposición natural que ofrece al recogimiento, se ve desde la lejanía aumentada por la presencia culminante de un imponente Cristo crucificado que, integrado al paisaje, da la característica esencial a esta conjunción de arte y religión.
La conmemoración de la Semana Santa en Tandil resulta desde hace medio siglo una de las más importantes en la República Argentina y aún en Sudamérica.
Su solemnidad, la multitudinaria expresión del espíritu religioso, la representación de la Vida, Pasión y Muerte de Jesús en el gran Anfiteatro ubicado al pie del cerro Independencia y las expresiones culturales que integran la Semana, tienen como majestuoso punto de partida el Monte Calvario.
HISTORIA
El ilustre sacerdote y obispo Monseñor Fortunato J. Devoto (que también era astrónomo y llegó a dirigir el Observatorio de La Plata) fue quien concibió la idea de levantar en ese magnífico lugar, un monumento religioso de trascendencia nacional.
La antigua Avenida Noroeste de Tandil (hoy España y continuación Monseñor De Andrea) se encuentra coronada en el extremo suroeste por un cerro que pertenecía a Pedro Redolatti, primo de Mons. Devoto.
La visión de éste, que conocía detalladamente el "Monte", "Cerro" o "Parque Redolatti" -como se le denominaba- lo impulsó a sugerir a su familiar la donación del lugar con el objeto mencionado, accediendo Redolatti, en octubre de 1940. Una vez obtenida la decisión, Mons. Devoto lo ofreció a la Sociedad San José (de la que era Director Espiritual) para que fuera la que encarase la tarea de concretar la idea.
Era el 10 de enero de 1941 -Día de la Sagrada Familia- cuando se formalizaba la donación de las nueve hectáreas. En ese mismo año fallecía monseñor Devoto, no pudiendo ser testigo de los resultados de su inquietud.
Aceptada la donación, la presidenta de la Sociedad, doña Elisa Alvear de Bosch, tomó los contactos necesarios e inició las gestiones pertinentes para cristalizar la iniciativa.
La Sociedad, que no disponía de los fondos suficientes como para llevar adelante una obra de magnitud y que todavía no estaba definida a través de un proyecto, debió analizar sus características fundamentales, descartando la construcción de un templo, dado la cercanía de los ya existentes.
Expuesta la idea general, la señora Ernestina Lavallol de Acosta, efectuó la primera donación en nombre de su madre Doña Ernestina Ortiz Basualdo de Lavallol, ex presidenta de la Sociedad.
Aquellos $15.000 moneda nacional, serían la base de la obra, que en abril de 1941 vio delineado su futuro al proponer la Sra. Elisa Bosch Alvear, marquesa de Kerhué y fina artista, que se levantara allí un Calvario, aprovechando la similitud extraordinaria del Monte con el Gólgota.
Aprobada la propuesta en junio de ese año, el Dr. Exequiel Bustillo, a la sazón presidente de la Comisión de Parques Nacionales, donó la madera para la gran cruz que coronaría el conjunto, de coihue o de alerce-según los cronistas de la época- y de 17 m de altura.
Esta cruz, enclavada al fondo de la avenida, a la que se le agregó luego una Piedad y un Descendimiento, fueron las primeras obras que dieron origen al actual Calvario de Tandil.
Se accedía a él por una escalinata de noventa y seis escalones construida en piedra migmatita que conducía, con sus terrazas intermedias de lajas rosadas, blancas y grises de la cantera San José del Carmen, a la Plazoleta de la Cruz, donada por Matilde Campos de Nocetti, propietaria de una importante cantera de la zona por la que también se podía acceder en automóvil.
La Municipalidad forestó, asimismo, con numerosos olivos ambos laterales de la avenida.
Finalmente, la Sociedad aprobó la iniciativa de la Sra. Bosch Alvear de completar lo realizado con un Vía Crucis que ascendiera por el faldeo del cerro Redolatti hasta llegar a la gran Cruz que lo coronaba, el que se ejecutaría con la participación de los más importantes escultores de la época. Se encomendó la dirección de tal obra al prestigioso arquitecto e ingeniero Alejandro Bustillo, quien luego de relevar el terreno y efectuar los estudios correspondientes, propuso el proyecto final.
Los costos que el mismo exigía eran grandes, pero inmediatamente de conocidos, comenzaron a llegar las donaciones oficiales y privadas. La Nación contribuyó con $50.000 moneda nacional, la Provincia con $25.000 y el Municipio con $10.000. Se recaudaron, finalmente, más de $150.000 moneda nacional, lo que permitió cristalizar la obra merced, además, a la generosa contribución de los artistas que cotizaron sus propias obras a precios mínimos.
El 10 de enero de 1943, a dos años de nacida la inquietud, se inauguraba el monumento al Calvario, Vía Crucis y Escala Santa, como se denominó. Las obras inauguradas incluían la gran Cruz, que había sido de dificultosa erección por su tamaño y peso, y trece grupos escultóricos más del Vía Crucis, entre los que se encontraban "La Piedad" y el "Descendimiento" que habían sido los primeros colocados y además Cristo orando en Getsemaní.
Una multitud calculada en cuarenta mil personas, se agolpó para que a las 10 de la mañana, y con la presencia del Presidente de la Nación Dr. Ramón S.Castillo, el vicegobernador de la Provincia, el Nuncio Apostólico, el Obispo de Azul Mons. Caneva, el Intendente Municipal Dr. William Leeson, Mons D’Andrea, y el Párroco de Tandil Pbro. Julio M. Chienno, fue testigo y protagonista de ese hecho histórico.
Entre los cientos de eucaliptus, olivos y pinos, se alzaban estas esculturas originales de los artistas José Fioravanti, Carlos de la Cárcova, Horacio Cerantonio, Santiago Berna, Pedro Tenti, Roberto J. Capurro, César Sforza, Ernesto Soto Avendaño y Ricardo Musso. Se inauguraba así una expresión de lo más representativo de la escultura argentina.
Años después fueron remplazadas algunas de las estaciones por su deterioro, perdiéndose obras de gran valor, como las de de la Cárcova y Tenti y la Cruz de madera fue reemplazada por una de cemento-la actual- de alrededor de 5 m.  más alta que la original de madera, en 1949.
Capilla Santa Gemma y Gruta de Lourdes
La capilla que recuerda a una Santa de 25 años de edad
Fue inaugurada en 1947 y construida en devoción a Santa Gemma. Su concepción artística y arquitectónica la convierten en un verdadero tesoro. Sobre su faldeo se erigió una reproducción de la Gruta de la Virgen de Lourdes.
Transcurridos pocos años de la inauguración oficial del Calvario, se agregó a este magnífico monumento, la construcción de una capilla destinada a la devoción de Santa Gemma.
Construida en una estribación del cerro, de acuerdo al proyecto de los arquitectos Rocha y Martínez Castro, fue donada por Elena Santamarina de Saguier en memoria de su esposo Eduardo Saguier, siendo inaugurada el 12 de enero de 1947.
Se trata del primer santuario erigido en América en honor a la mencionada Santa accediéndose a él a través de tres arcadas románicas que portican el pequeño atrio.
Dirigida su construcción por Valentín Zámolo, su altar, arcadas, confesionarios, columnas, pisos, comulgatorio y parte de las paredes, así como las escaleras, son de granito trabajado por dos artesanos famosos de Tandil: Pedro A. Pedrotti y José Pisculich.
A ambos lados del altar, José Santiago Berna -creador de varias de las esculturas de las catorce estaciones- realizó dos relieves. Su tejado está realizado en pizarra francesa y sus hermosos vitraux muestran azucenas, símbolo de la estigmatizada de Luca, Gemma Galgani, canonizada por SS Pío XII.
José de España, autor de numerosas obras literarias y prestigioso crítico de arte- comentaba en 1948: "Por este nuevo templo, por este Calvario y por muchas cosas que ya se dibujan en el porvenir, la hermosa e inolvidable ciudad de Tandil se está convirtiendo, cada vez más, en el Varallo de América...".
Se refería de España a la magnífica obra realizada, en una colina de Sessia que domina la villa de Varallo, en el Piamonte, a instancias de fray Bernardino Camini en el siglo XV, donde quiso recrear los Santos Lugares, en una "Nueva Jerusalem".
Hacia fines de 1960 surgió la iniciativa de los Padres Carmelitas, que tenían por entonces como Párroco al P. Isidro, impulsada específicamente por el P. Raúl Luque, con el apoyo de un grupo de vecinos encabezados por el Dr. Enrique Torres Ordóñez, de construir en el lugar una reproducción de la Gruta de la Virgen de Lourdes.
Con la colaboración inicial de la Dirección de Turismo de Tandil, la dirección técnica del ingeniero Argentino Olmos y la colaboración artística de Ernesto R. Valor comenzaron las obras sobre el faldeo lateral posterior del lugar donde se halla enclavada la Capilla de Santa Gemma.
La obra dirigida por Valentín Zámolo y con la colaboración de los artesanos de la piedra que trabajaron en la erección de la Capilla, fue inaugurada el 10 de febrero de 1962, a las 19.00, en un acto enmarcado por centenares de fieles.
La réplica de la Gruta está guardada por una gran reja forjada en hierro por Santiago Tomassi y sus hijos. Hacia un costado y delante del altar se halla la imagen de San Bernardita arrodillada, mirando hacia la Gruta donde está la Virgen, poseyendo un altar de piedra de Barker, trabajada por Pedrotti y Jarque y un gran candelabro de hierro para cien velas, obra de Otilio Galicia. Por su parte el artista Carlos Allende -famoso por sus "bochas" de piedra y sus tallas en raíces, creador también del monumento a Juan Fugl y al Gaucho, entre otros- forjó el crucifijo y los candeleros para el altar.
Así fue la obra original. Con el transcurrir de los años se introdujeron varias mejoras, nuevos accesos y escalinatas; y nuevas obras escultóricas que le dieron al lugar el profundo significado que nunca le faltó.

LAS CATORCE ESTACIONES DEL VIA CRUCIS
PRIMERA ESTACIÓN: "Jesús condenado a muerte"
Tomado del brazo derecho por un soldado romano, Jesús es presentado ante el pueblo cuando ya se ha producido la condena. Sus manos permanecen atadas. A su izquierda, sentado, Pilatos se lava las manos.
Escultor: José A. Berna, artista italiano
SEGUNDA ESTACIÓN: "Jesús carga con la cruz"
La figura dramática de Jesús, sostiene con su mano derecha la terminación del travesaño de la cruz, que carga sobre su hombro izquierdo.
Escultor: Humberto Eduardo Cerantonio, artista argentino
TERCERA ESTACIÓN: "Primera caída de Jesús"
A diferencia de la estación anterior, Jesús sostiene la cruz sobre su hombro derecho. La figura está semihincada, apoyada sobre la rodilla derecha y su brazo izquierdo extendido hacia el suelo.
Escultor: Ricardo Musso, artista argentino.
CUARTA ESTACIÓN: "Jesús encuentra a su madre"
Una expresiva María, con sus brazos extendidos hacia adelante, sale al encuentro de su Hijo que se acerca portando la cruz.
Escultor: José Santiago Berna, artista italiano.
QUINTA ESTACIÓN: "Jesús y el Cireneo"
El Cireneo ayuda a Jesús a sostener la cruz. Entre ambos, aparece amenazante un soldado con su brazo izquierdo levantado.
Escultor: Antonio Sforza, artista argentino.
SEXTA ESTACIÓN: "Jesús y la Verónica"
Mientras Jesús es ayudado por el Cireneo, la Verónica presenta un paño con el que secará el rostro del Hijo de Dios.
Escultor: José A. Berna, artista italiano.
SÉPTIMA ESTACIÓN: "Segunda caída de Jesús"
La cruz vuelca su peso sobre el hombro derecho de Jesús, caído. Un soldado amenaza con un látigo en su mano izquierda.
Escultor: Roberto Capurro, artista argentino.
OCTAVA ESTACIÓN: "Jesús consuela a las mujeres de Jerusalem"
Dos mujeres se encuentran frente a Jesús, que avanza llevando la cruz. Una de ellas está con las manos juntas en gesto de imploración, mientras la otra se encuentra arrodillada, con un niño en brazos.
Escultor: José A. Berna, artista italiano
NOVENA ESTACIÓN: "Tercera caída de Jesús"
Jesús se apoya sobre el suelo con la palma de su mano izquierda, con los ojos cerrados. El Cirineo se esfuerza por levantar el madero. Un soldado apoya su pie izquierdo sobre la cruz, mientra otro, armado de lanza, observa.
Escultor: José Fioravanti, artista argentino.
DÉCIMA ESTACIÓN: "Jesús es despojado de sus vestiduras"
Jesús, de pie y el reflejo de gran bondad en su rostro, es despojado de la vestimenta por otro individuo.
Escultor: José Berna, artista italiano
UNDÉCIMA ESTACIÓN: "Jesús es clavado en la cruz"
Jesús ya ha sido colocado sobre la cruz. Un soldado contempla. Un hombre alza su brazo derecho, que empuña un martillo. Un clavo ya ha sido introducido en la mano derecha de Jesús. Otro hombre sostiene el brazo izquierdo, mientras dos mujeres, entre ellas María, son contenidas por el soldado.
Escultor: Humberto Cerantonio, artista argentino.
DUODÉCIMA ESTACIÓN: "Jesús muere en la cruz"
La imponente figura de Jesús, realizada en piedra mármol, se encuentra crucificada en la actual cruz de cemento, que reemplaza a la original de madera.
Escultor: José Berna, artista italiano.
DÉCIMO TERCERA ESTACIÓN: "La Piedad"
María, con un rostro joven, delicado y bello, sostiene a Jesús, muerto entre sus brazos.
Escultor: José Berna, artista italiano
DÉCIMOCUARTA ESTACIÓN: "El Santo Sepulcro"
La figura de Jesús es observada piadosamente por la Virgen, en tanto José de Arimatea sostiene su brazo y Nicodemo toma su mano en actitud de besarla.

RECUERDOS DE LA CELEBRACIÓN QUE HIZO FAMOSA A TANDIL
Cuando tomé la primera comunión-allá por 1949 en la entonces todavía Capilla Santa Ana-entraba en la órbita de las celebraciones religiosas con la fantasía propia de la niñez y también con el respeto propio de la cultura de la época, más estructurada que actual.
Fue en la década del ‘50, en la adolescencia, cuando por primera vez fui como testigo-participante de la  Procesión del Santo Entierro del Viernes Santo, que así era llamada.
Mi madre, devota de la Virgen, se conmovía al paso de las imágenes, entre la multitud que desde las veredas se agolpaba para”presenciar” ese acto evocativo que a mis ojos lucía imponente. Recuerdo  el sonar lúgubre de las “matracas”,  los cánticos y oraciones, los vecinos vestidos de soldados romanos y la potente voz de don Luis Actis conduciendo la procesión por los primitivos altavoces de don Sinka o Bazoberri, que nos conducía a una  casi mística  recordación  de lo que habrían sido los últimos momentos de Jesús.
Era, en realidad, un momento casi único en el año. Después las “Estampas” completaban un día lleno de luto y respeto, en el que las radios nacionales-en Tandil no había locales todavía-pasaban música sacra y los católicos practicantes vivíamos casi en voz baja. En las mesas de ese día reinaban el bacalao noruego, el más modesto abadejo argentino y el atún.
Pasaron los años y quiso el destino que ya desde principios de la década del ’70, participara en la famosa Comisión Oficial que desde 1951 era la encargada de organizar toda la Semana Santa, presidida por el Intendente de turno y con la participación de sacerdotes, laicos y representantes de las entonces llamadas fuerzas vivas (Cámara Comercial e Industrial-hoy Cámara Empresaria-, la Asociación de la Pequeña y Mediana Industria, las Fuerzas Amadas, Policía, etc.
Eran reuniones donde la patriarcal figura de Mons. Actis era la referencia ineludible y la voz cantante, en las que se pasaba revista a todos los detalles, entre los que no faltaba la eterna pregunta ¿y si llueve?.
Lo cierto del caso que no recuerdo de aquellas décadas que la lluvia empañara los actos –salvo alguna vez- que el augurio desalentador implícito en la infaltable  pregunta, sobre todo  en los Viernes Santos, que era el día central.
Luego vino todo lo que hoy conocemos, desde el Domingo de Ramos a los distintos y conmovedores Vía Crucis, hasta llegar al Domingo de Pascua.
Tandil había cobrado vida propia en la celebración de la Semana por la existencia del Calvario partir de su inauguración, el que,  por sus características,  lo constituyen en el único del país y  América, teniendo sólo otro similar en el mundo, y además por la escenificación de la vida de Jesús.
En mi  adultez y desde adentro-como quedó expresado- viví con intensidad sobre todo la preparación de las Escenas de la Redención con lo que ello implicaba desde lo religioso a lo técnico. Una etapa casi épica porque los elementos  de los que se disponían, no eran los actuales.
Desde su nacimiento en 1948,  primero al pie del Calvario y como Actos Sacramentales , desde 1952 en el Salón Parroquial ,luego Teatro Estrada,( hoy del Fuerte), posteriormente  en el veredón de la Municipalidad en 1959, y con la inauguración del Anfiteatro Municipal la escenificación se trasladó allí en 1964, con el nombre de Estampas y luego Escenas, con libretos de Mons. Dr. Luis J. Actis y dirección de Jorge Lester y Enrique Ferrarese, a quienes sucedió, José M. Guimet  y luego, por razones ajenas a la religión y al teatro, se dividieron, siendo ahora las Escenas originales llevadas a distintas ciudades y al Anfiteatro, con el nombre de” Jesús el Nazareno”, - la representación “oficial”, primero con la dirección de Pascual Pina luego fueron cmbiando directoires, que son contempladas por miles de espectadores entre el jueves y el domingo de la Semana Santa
Desde esta perspectiva histórica, la Semana Santa en Tandil fue adquiriendo relieve nacional, con la incorporación, en 1949, de la mencionada Solemne Procesión del Santo Entierro, poniéndose especial énfasis en el Viernes Santo como jornada de fe y de esperanza.
Vale la pena recordar algunos detalles, los más sobresalientes de esa expresión, que ya quedó lejana en el tiempo.
La Procesión se iniciaba luego del Via Crucis del Viernes Santo en el Calvario, para terminar en el templo de la Inmaculada, recorriendo las calles ornamentadas con alguna señal alegórica en las viviendas aledañas.
Era encabezada por los Caballeros de la Santa Cruz, portando la Cruz procesional acompañados por un séquito, los seguían los llamados Ciriales, quienes portaban grandes velas y luego una masa coral y la banda.
Atrás, eran llevados los instrumentos de la Pasión: primero el Caballero de la Corona de Espinas; inmediatamente se ubicaban los Caballeros de los Clavos de Cristo y luego las religiosas de Tandil ( casi todas Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia); y más atrás el Caballero de la Crucifixión portando el martillo, todos ellos acompañados por sus respectivos acólitos.
Formaban luego las autoridades eclesiásticas y más atrás los Caballeros de la Sábana Santa, inmediatamente seguidos por los Caballeros del Santo Sepulcro que portaban la imagen del Cristo Yacente llevada a pulso (no sobre los hombros como hoy) con la Guardia de Honor del Santo Sepulcro.
Acompañaban detrás, las llamadas Hijas de las Santas Mujeres, la masa coral “a capella” y, marcando el paso con sus sones a duelo, las ya citadas Matracas y los redoblantes del Ejército.
Inmediatamente después aparecían los  Mujeres de Jerusalén, de riguroso luto  (vestido y mantillas negras) precediendo a los Caballeros de la Virgen que portaban la imagen de La Dolorosa.
Recordamos que cada Caballero se repetía año a año, casi como una misión”vitalicia”; por su parte, hombres caracterizados como soldados romanos acompañaban a quienes representaban,  simbólicamente a  elementos de la Pasión, donde no faltaban la lanza y la esponja con vinagre .  Las Hijas de María y alumnas y jóvenes de la Acción Católica, de tanto en tanto, arrojaban perfume y pétalos de flores al Cristo Yacente.
Completaban la secuencia, las imágenes de San Juan y de María Magdalena llevadas primero por laicos pertenecientes a distintas organizaciones religiosas y después-como hoy-por alumnos y alumnas de los Colegios católicos.
Durante todo el recorrido una red de parlantes, como ya lo mencionamos,  alquilados por la Municipalidad llevaban la poderosa voz de Mons. Actis  con un libreto escrito por él con oraciones, cánticos y lecturas alusivas.
Casi siempre la llegada de la Procesión coincidía con las primeras penumbras de la incipiente noche y los participantes encendían entonces las velas hasta llegar al final, donde la Banda Municipal dirigida por el recordado maestro Onorato, interpretaba la Marcha fúnebre de Chopin. Una vez depositadas las imágenes en el veredón del templo,  Mons. Actis, decía las palabras acordes al momento e impartía la bendición a la multitud.
Recuerdo que las imágenes de todos los templos permanecían cubiertas por una tela morada que sólo era sacada después del Viernes Santo y las radios nacionales-Tandil todavía no tenía emisoras- pasaban solamente  música clásica y religiosa.
Hoy, ya pasadas varias décadas de los primigenios recuerdos, traemos al presente aquellos años, porque  tiempos y liturgias, han cambiado y ya  no es la misma procesión , ahora adecuada a los tiempos pos conciliares,(luego de posturas encontradas con alguna polémica por medio),  suprimiéndose los instrumentos de la Pasión, matracas , tambores y los soldados romanos, entre otras cosas, y de la escasa participación-la Procesión, como ya lo expresamos era seguida desde las veredas por la multitud-se pasó a una participación más activa de los feligreses.
Las peregrinaciones desde distintas Diócesis al Calvario, así como los Vías Crucis de la Familia, de la Juventud,  de la Tercera Edad y el de los Niños, se han transformado ahora en una tradición con gran protagonismo popular, enriquecedora de los valores religiosos.
Reconocida  como la Semana Santa de más trascendencia en el país, por todo lo expresado en la nota, tiene además, a lo largo de su celebración, expresiones artístico- culturales complementarias que adquieren rasgos casi únicos también en su realización.
Sirvan estos recuerdos de otros tiempos, para valorar en su integridad los esfuerzos que nos permiten disfrutar estos días propicios para la interioridad y el crecimiento espiritual.

Daniel Eduardo Pérez

sábado, 28 de marzo de 2015

ALGUNOS PASEOS DEL TANDIL



NOTICIAS HISTÓRICAS DE ALGUNOS PASEOS DEL TANDIL
                       Por  Daniel Eduardo Pérez
 
Tandil posee en su patrimonio una gran variedad de paseos que son la delicia de propios y visitantes.
En la nota de hoy reflejaremos sólo algunos de ellos por obvias razones de espacio. Sin duda los más conocidos y visitados son el Calvario, el Parque Independencia , La Movediza, El Centinela y La Cascada , pero aquí  los obviaremos porque abundan informaciones sobre ellos.
Lago del Fuerte 
Se formó a raíz de la gran inundación de 1955, que dio lugar a la construcción del Dique del Fuerte, inaugurado el 19 de enero de 1962, con la presencia del Presidente de la Nación Dr. Arturo Frondizi. Hacia el oeste se encuentra unido con el Parque Independencia conformando un complejo serrano-lacustre.
Posee un circuito aeróbico que lo recorre en su perímetro con estaciones para descanso y  ejercicios; juegos para niños; el Polideportivo Municipal “Eduardo Aldasoro” ; la Isla del Fuerte con actividades náuticas; el antiguo Manantial de Gardey (que algunos llamaron en oportunidades diversas de Domínguez);  el Balneario del Sol, y  en el límite con la Plaza de las Banderas, el Monumento El Fundidor  y el de El Quijote.
El lago es de propiedad fiscal, siendo su entrada libre y gratuita, y recibe el exceso de lluvias del área serrana y circundante regional, mediante arroyuelos que, en caso de fuertes tormentas, corren con fuerza transportando  abundante agua en razón de la pendiente de los campos de la zona. El lago descarga sus aguas hacia un cauce entubado que desemboca pasando la ruta 226, naciendo el Langueyú. La superficie del lago es de 17 a 19 hectáreas. Al no contar con el funcionamiento de un descargador de sedimentos, los procesos de sedimentación van lentamente colmando su hoya de retención, disminuyendo su superficie y especialmente su profundidad, que en promedio, en condiciones normales, es de 85 a 150 cm., mientras que el sector más profundo cuenta con 3,7 m., pero varía porque su lecho es de barro y sedimentos livianos dejados por las  aguas que allí llegan.  En ese ambiente, y en las zonas ribereñas de su perímetro, las aguas presentan abundante vegetación sumergida donde habitan mojarras, dientudos,  madrecitas,  barrefondos y chanchitas .
El lago artificial es un destino para la pesca deportiva, tanto embarcada como costera, esta última practicada en sus orillas y desde el murallón del dique. En los sectores centrales, las aguas se presentan libres de vegetación sumergida, siendo éste el hábitat del pejerrey, especie incorporada a su fauna ictícola por sus cualidades como pez apto para la pesca deportiva. 
Parque Libertador General D.José de San Martín
En 1961 en la Asociación Cultural Sanmartiniana de Tandil, una nueva comisión asumió con la presidencia  de Leonel Acevedo Díaz, decidiéndose  que fuera el entonces denominado " Cerrito Municipal", el lugar elegido para levantar un monumento importante. En 1964 asumió la presidencia el docente Raúl J. Llano, quien fue el que con la comisión que lo acompañaba, tomó contacto con el Intendente José E. Lunghi   para exponerle la idea, la que fue rápidamente aceptada, destinando una partida de $ 50.000 m/n para el futuro emprendimiento en el ya por entonces denominado "Cerrito de la Libertad".
El mismo Intendente presentó, al año siguiente, al escultor Hidelberg Ferrino, radicado en Mar del Plata, quien  accedió a realizar primero el bajorrelieve de la Plaza Gral. San Martín. Inmediatamente se puso en marcha una campaña y colecta para recaudar los fondos necesarios, mientras el escultor comenzaba su trabajo, el que a medida que avanzaba tenía más costos, solicitándose consecuentemente un mayor apoyo económico para no demorar su inauguración, mientras las obras de preparación del cerro era llevada a cabo por generosos picapedreros al mando de Juan Pisculich.
Finalizadas esas obras básicas, y emplazado el conjunto, el 20 de octubre de 1968, a las 10,  quedó inaugurado el monumento más importante al Libertador, con la presencia del gobernador  Imaz, ministros, el Intendente, el presidente y comisión de la Asociación Cultural Sanmartiniana y el presidente del Instituto Nacional Sanmartiniano Gral. Carlos Salas.
La figura del Gral. San Martín erguida, mira hacia el noroeste, meta de la campaña al Perú, catalejo en mano y con su ropaje de general y su famoso sable corvo. Detrás de la misma,  un imponente y brioso caballo de guerra árabe con los enseres correspondientes; más atrás está un picacho artificial  simbolizando un nido de cóndores, sobre el cual había dos parejas de los majestuosos reyes de las alturas, cada uno de los cuales mira hacia los  puntos cardinales (lamentablemente pronto fue robada una); al pie- como custodios- dos granaderos: uno representando al heroico Sargento Juan Bautista Cabral y otro a un granadero de la provincia de Buenos Aires, ambos en posición de descanso con los sables desenvainados.
Todo el conjunto está hecho en escalas diferentes en cada componente- a la usanza de algunos artistas de la antigüedad, lo que le da una característica especial. La Asociación  logró con el tiempo la realización de mejoras que incluyeron patio de lajas, iluminación, mástiles y la construcción de diversos hitos desde su acceso en Av. Avellaneda hasta el mismo monumento, enriqueciendo al ya por entonces "Parque Libertador General D. José de San Martín". La colectividad italiana, por su parte, incorporó la Fuente de Rómulo y Remo.
Parque de la Industria y el Comercio
Inaugurado en 1972, en adhesión al sesquicentenario de la fundación de Tandil, que se celebraría un año después y llamado así porque en ese lugar se asentó la primera industria local, obra del inmigrante Juan Fugl, el pionero de origen danés. Se trataba de un molino harinero que, accionado a energía hidráulica producida gracias al arroyo, industrializaba el trigo que él mismo sembraba. Fue comenzada su construcción en el año 1850 y se conservó una parte de su edificio, hasta hace unos años en que lamentablemente fue demolida. Luego de la partida de Fugl a su patria, las instalaciones estuvieron abandonadas y ya en el siglo XX una curtiembre instaló allí sus reales, reconstruyendo parcialmente el lugar, aprovechando ciertas partes y levantando otras, incluida la chimenea que actualmente se puede observar. Quedó el lugar identificado como Villa Onena, al tomar el nombre de la empresa y allí, alrededor del año 1944, se podía ver todavía un tajamar, donde había un puente de madera. Ya no queda nada del viejo molino, ni muelas, ni maquinarias; un antiguo tinglado y las construcciones de la curtiembre fueron demolidos.
Entre las construcciones destacadas  queda la citada chimenea que ocupó el predio luego del molino, una antigua casona, construida a comienzos del siglo XX; restaurada, hoy es un centro de información turística y cultural. Entre las obras artísticas relevantes se encuentran la escultura “El Fundidor”  obra de Hugo Jarque y Mariana Debaz y el monumento en hierro a “Don Quijote y Sancho Panza”  obra de los artistas locales Alberto Vinsennau, Ernesto Santiago y Gustavo Andersen, inauguradas ambas en 2008.
Reserva Natural Sierra del Tigre
Los primeros habitantes de Tandil lo bautizaron así a este cordón serrano por la abundancia de pumas de esa zona, felino autóctono, hoy desaparecido. Da su nombre también a un predio de la Municipalidad en que desde el año 1972 se procura mantener una reserva natural bajo la administración de una sociedad privada. Tiene una superficie de 150 ha.  con especies arbóreas exóticas. En él se mantienen en cautiverio, además, animales de otras latitudes.
Es un paisaje de los mejores de nuestra ciudad, enclavado en un lugar de privilegio, pleno de bellezas naturales. Sierra del Tigre fue donada  por la Municipalidad por decreto del 30 de octubre de 1972; y confiada a la Cooperadora Reserva Natural Sierra del Tigre, entidad autónoma de bien público sin fines de lucro y con personería jurídica desde el 26 de junio de 1973.
La Reserva está con un cerramiento perimetral, del tipo olímpico y adentro se ha construido una casa para el guardareserva y adjunto a la misma un galpón para guardar todo lo referente a  materiales para la conservación de la reserva. Con respecto a la flora se plantaron, en  su momento, numerosas especies de árboles entre ellos: Fresno Americano y Europeo, Paraiso, Álamo, Plátano, Acacia blanca sophora, Olmo punilla y Eucaliptus viminalis.
,  pinos, y también  retamas españolas, chilcas, hierbas como la menta, la carqueja y el romerillo.
Un camino-circuito con una longitud de 5 km fue inaugurado oficialmente el 26 de octubre de 1981. Además la sierra cuenta con espejos de agua, una fuente, una casa de piedra destruida,  playas de estacionamiento  y un serpentario que funcionara provisoriamente en la entrada.
Esta área natural protegida  creada en 1973, se encuentra a seis kilómetros de la ciudad, rodeada de las sierras del sistema de Tandilia; la altura máxima es el cerro “Venado” de 389 m. Como era una zona de canteras, además de cavas se pueden ver antiguas viviendas y senderos construidos con piedras por los picapedreros.
El recordado geógrafo Huberto Cuevas Acevedo fue el promotor para que la reserva fuera un hecho, a través de la formación de la citada «Agrupación Amigos de la Reserva Natural de la Sierra del Tigre”.
Allí se puede observar flora y fauna natural, con especies arbóreas exóticas, antiguas canteras, cavas y construcciones de piedra, senderos, casas y pircas pertenecientes a los antiguos picapedreros. Animales de  variadas especies circulan libremente por sus amplios espacios: monos carayá, ñandúes, perdices coloradas, faisanes, carpinchos, caranchos, zorrinos, buitres, zorros, jabalíes, cabras, burros, llamas, etc.
En la reserva la mayoría de los animales andan sueltos, como los guanacos y las  llamas También se pueden ver algunos ejemplares de otras especies como el puma, ciervo axis, zorro gris, gato montés, jabalí, y liebre europea .Además habita una especie de anfibio del género , el marí marí.
La reserva se puede recorrer a pie, a caballo, en bicicleta, en vehículo particular o en excursiones en combi. El paseo completo por el sendero consolidado que rodea a la reserva tiene tres kilómetros y medio de extensión.                                 
Plaza de las Banderas
La denominada "Plaza de las Banderas", originalmente se denominó "Jardín Internacional de la Paz". Las banderas que se colocan son la de los países con colectividades en Tandil, en general, y de otros países amigos. Allí está el Monumento a Cristóbal Colón  erigido por  la "Asociación Propulsores de la Gran Avenida” que presidía el recordado dirigente Demetrio Brutti y  realizado por  el artista local Antonio Rizzo, el que se inauguró el 12 de octubre de 1980. La Plaza o Jardín se diseñó para homenajear a las colectividades, por eso su nombre. Su concreción data de la década del ’70.
Paseo de los Pioneros 
Este paseo en inmediaciones del camping Municipal Pinar de las Sierras, inaugurado el 1 de abril de 2007, permite acceder a un cerro denominado El Mate desde el que se ve las Sierras de las Ánimas, la Sierra del Tigre, el cordón de Montecristo y Cerro El Alba y al pie, el valle que da nacimiento al arroyo del Fuerte. Presenta una de las mejores panorámicas del sistema y es un lugar ideal para  caminatas y el acceso en bicicleta.
El trazado del camino es de 3400 metros. Sitio privilegiado para la realización de actividades de interpretación del entorno, recreativa, deportiva y de contemplación. El recorrido puede realizarse en auto, moto, bicicleta o a pie. Las obras realizadas se llevaron a cabo bajo las premisas de respetar y preservar el entorno natural del sitio, concretando una intervención mínima que no afectara el paisaje.
Se puede transitar por senderos vehiculares y peatonales que llevan a la cima del Cerro, acceder a miradores naturales, manantiales y espacios para el descanso. En este sitio se instaló  cartelería que brindan referencias sobre el paisaje y la historia. “El Paseo de los Pioneros surge como un espacio que revaloriza la memoria de los pioneros de Tandil, incorporándolo al uso público”-manifiestan sus ideólogos. Al inicio del paseo, un cartel distribuidor indica los lugares que se vinculan con la traza de una senda que puede recorrerse en un solo sentido de circulación.
Entre otras propuestas, se puede recorrer “un manantial, seguido de un estacionamiento; identificación geográfica del entorno con vistas de distintos escenarios de la zona serrana, que se aprecian desde el Mirador natural de los Pioneros; también la señalización del Cerro El Balcón, que ofrece bellas panorámicas. Continuando el trayecto, se llega a una zona de detención que posibilita continuar a pie por un camino con vestigios de la actividad de los picapedreros, y que conduce a antiguos frentes de canteras cuya explotación era realizada por los pioneros que trabajaban la piedra con técnicas manuales”.
En el paseo se pueden observar las señales de esta actividad: “corrales de piedra, pircas, caminos hacia las cumbres, postes de piedra, cavas, bancos de trabajo y montículos de escallas; rocas cortadas de borde dentado a pinchote, brocales y rocas horadadas y frentes abandonados, forman parte del paisaje serrano que se observa desde este lugar”-señalan los responsables de la obra.
Parque del Bicentenario
El Parque del Bicentenario, ubicado en las  avenidas López Osornio y Bolívar, es una obra en la que la comuna apuntó a la recuperación de un espacio público, la preservación de los árboles añosos y la prolongación del circuito aeróbico del Lago del Fuerte. El parque abarca 35 mil metros cuadrados de especies arbóreas, jardines, senderos y terrazas 
Este nuevo espacio conmemorativo se une con el paseo Lago del Fuerte a través de una bicisenda a lo largo de la avenida López de Osornio y fue inaugurado el 25 de mayo de en 2010 con motivo de los 200 años de la Revolución de Mayo. Cuenta con una senda aeróbica y peatonal –que se comunica con el Lago del Fuerte-, miradores naturales y áreas de descanso en medio de arboledas, todo esto con un fondo serrano. También se puede acceder desde el Lago del Fuerte, tomando la Av. López de Osornio (de tierra) luego de la subida de la Av. Osvaldo Zanini.
Paseo de los Españoles
Inaugurado por el Municipio el 21 de abril de 2014 en el predio propiedad de la Sociedad Española donde ésta tuviera un camping, sobre la Av.  Saavedra Lamas, hoy  en comodato con la citada institución.
En este nuevo espacio los vecinos encontrarán el puente que se encontraba en la isla, un circuito de sendas peatonales que se comunica con las otras sendas alrededor del Lago del Fuerte. Además se han colocado nuevos mobiliarios y nueva iluminación, se construyó un estacionamiento con capacidad para cien autos y se habilitó un puente antiguo”. También se diseñó un jardín vertical, un laberinto de arbustos con esculturas en piedra, que fueron donadas por artistas locales, se recuperaron los cuerpos de sanitarios, se puso en valor la añeja arboleda, se reacondicionó el cauce del arroyo, se plantaron nuevas herbáceas y se destinó un espacio para el descanso en cercanías a un manantial. 
El manantial  “Hermano Adelsio” del Paseo
Ese parque público tiene conexión directa con la quinta del Colegio San José, lo que simboliza los lazos que desde la comunidad educativa de esa institución se han forjado y consolidado con nuestra ciudad.  Por ello el manantial allí existente reconoce al hermano Adelsio Delfabro y fue inaugurado el 15 de agosto de 2014. El Hno.Adelsio ( Sagrada Familia) es, sin dudas, uno de los artífices de este fuerte vínculo entre la ciudadanía de Tandil y la comunidad del Colegio. Docente desde 1954, antes de recalar en Tandil ejerció en el Colegio de la Sagrada Familia de Villa Urquiza (Buenos Aires), luego en los Colegios de la Congregación en Azul y Casilda (Santa Fe).
Un merecido homenaje a un educador  y humanista de fuste…