domingo, 30 de septiembre de 2012

LOS CULTOS CRISTIANOS NO CATÓLICOS EN TANDIL



BREVES NOTICIAS ACERCA
DEL COMIENZO DE ALGUNOS CULTOS CRISTIANOS NO CATÓLICOS EN EL TANDIL

La religión nació con el hombre mismo. Desde los primitivos humanos, los ritos religiosos fueron tomando cuerpo en las diversas culturas hasta llegar a la conformación de las llamadas grandes religiones históricas: cristiana, judía y musulmana y otras como el budismo, confucianismo, taoismo, con numerosos fieles en todo el mundo, especialmente en Oriente.

La religión católica fue la primera en llegar al Tandil, como era común .Es  conocido que fue la capillita castrense levantada en el primitivo Fuerte bajo la advocación de la Inmaculada, atendida originalmente por los dos capellanes que vinieron con la expedición fundadora, los que atendieron a la soldadesca, aunque poco duró esto. Hubo que esperar hasta que en 1854 se creara la Parroquia de Tandil con el nombre de Santísimo Sacramento para que se radicaran sacerdotes y las primeras capillitas, fuera del Fuerte, se levantaran en diversos lugares hasta la que se ubicó en la esquina de Gral. Pinto e Yrigoyen (hoy Banco Bisel), última previa a la erección del actual templo de la Inmaculada Concepción inaugurado el 28 de febrero de 1878.

LOS DANESES
Como no podía ser de otra manera, fue el pionero Juan Fugl quien  comenzó con los intentos de proveer a las necesidades de la colonia de este origen, para facilitar el culto protestante luterano dinamarqués.
Su casa era el lugar habitual de reuniones a tal fin. Así lo atestigua el “Libro de la Congregación protestante  en el Tandil”, que tiene como fecha de inicio el 27 de octubre de 1864, pero que registra los primeros actos religiosos con motivo de bautismos, sepelios, etc., aún antes de tener un templo.
La casa de don Juan fue asimismo la sede de la reunión del 26 de agosto de 1866 efectuada con el objeto de iniciar gestiones tendientes a que la congregación tuviese si propio cementerio, para lo cual se nombró una comisión integrada por Juan Smith ( por los ingleses), Adolfo Schilde (por lo alemanes) y el mismo Fugl por los dinamarqueses .El  resultado de su trabajo fue  la adquisición de una quinta ubicada en Av. Avellaneda sobre lo que es hoy la Av. Alvear, antes denominada “camino al Molino Viejo”, que sin embargo no obtuvo la aprobación municipal en 1869, por considerar que estaba “demasiado cercana al pueblo”.
Las reuniones permanentes  dieron sus frutos y según testimonia el citado libro, el  22 de enero de 1870 se dio forma a la inquietud de la colectividad, creando la “La Sociedad Religiosa de Protestantes en el Tandil”, con el objeto de concretar el cementerio propio y luego el templo y escuela, avanzando rápidamente las iniciativas, de tal manera que ya el 27 de octubre del mismo año, la Municipalidad escrituró gratuitamente a favor de la Sociedad Protestante, los terrenos donde actualmente están el templo y casa pastoral, ubicada dentro de lo que fue, parcialmente, la superficie el Fuerte. Dos años más tarde se logró la ansiada cesión de una fracción de tierra en el Cementerio Municipal, llamado por los daneses”católico”, para el sector protestante.
Era tal el fervor por dotar de escuela y templo a su comunidad , que  a fines de 1873 se encargaron ya los ladrillos para las obras, los que llegaron el 5 de marzo de 1874, demorados por la batalla de La Verde y sus consecuencias.
Al año siguiente-1875-Fugl regresó definitivamente a Dinamarca, lo que no incidió decisivamente en la obra emprendida por el gran pionero, que poco antes de partir fue testigo, junto a Ernesto Petersen, de la inauguración y bendición del sector  protestante del cementerio , para lo cual vino especialmente el pastor alemán J. Lenhartz, el 21 de mayo de ese año.
Cuatro meses después, ya en setiembre, se inauguró la escuela protestante danesa en un local alquilado y a modo de prueba, con un maestro de esa nacionalidad.
Pese a que el templo proyectado aún no se había concretado, el 29 de mayo de 1876 llegó a Tandil el primer pastor; Oscar Meulengracht, quien al mes siguiente celebró la  primera misa en danés en el salón de la Sociedad Filantrópica La Caridad (fundada en 1870).
La Congregación estaba constituida por ingleses, alemanes y especialmente por daneses y hasta ese año el Libro era redactado en castellano, pero a partir de la llegada del pastor lo fue mayoritariamente en dinamarqués.
El 8 de noviembre de 1876 y con la presencia de 21 integrantes, la Congregación decidió autorizar la construcción del templo y de la escuela, siendo designados los integrantes M. Eigler,  E. Petersen y  C. Mathiasen para la comisión encargada de llevar adelante las obras, que días después le fueron encomendadas al prestigioso constructor Antonio Bellami. El diseño del frente de la iglesia, por su parte, lo hizo el recordado artista C. Mackeprang.
Los trabajos fueron avanzando a buen ritmo de tal suerte que el 28 de octubre de 1877 se inauguró el templo, con la conducción del pastor Meulengracht , siendo testigo del histórico acto  E. Petersen. Después de seis años el primer pastor deja el cargo, quedando la Congregación sin sus servicios.
Según lo escrito en el libro de actas Nº 2 de 1884, la sociedad pasó a llamarse “Sociedad Protestante Danesa de Tandil”, la que  realizaba reuniones sociales, animadas por el multifacético Christian Mackeprang, para recaudar fondos para las obras que además le fueron encomendadas, como la pintura interior y exterior.
Dos años después la congregación tenía 46 miembros y en noviembre llegó el ansiado nuevo pastor: Niels Dael, quien propuso, al año siguiente, que la escuela funcionase en el templo, separando con una cortina ambas partes, con J. N. Nielsen como maestro.
En 1893 la congregación cambió de nombre nuevamente y pasó a llamarse “La Congregación evangélica luterana danesa en Tandil”.Dael debió regresar a su Dinamarca por la enfermedad de su esposa y ello acarreó su renuncia, en 1897, quedando nuevamente la Congregación sin pastor
En 1898 llegó para reemplazar a Dael el pastor Andresen, que dio su primera misa y al año siguiente llegó para ayudarlo como pastor,  C Jensen a quien le aprobaron la carta-contrato. La atención de la zona, especialmente Tres Arroyos quedó a cargo del mismo, congregación que a partir de1901 se independizó.
En tanto el maestro Nielsen renunció  en 1905 y se nombró a Maria Nielsen  sucedida luego por el prestigioso Lars Baekhoj. Un nuevo cambio de nombre se produjo en 1906, fecha en que pasó a llamarse Congregación Protestante del Tandil.
La celebración de los 50 años, en 1916, se desarrolló con actos diversos y lucidos con el regocijo de la comunidad toda, la que al año siguiente encontró al templo con un adelanto importante para la época: la luz eléctrica.
Aprobada en 1920 la decisión de dotar de una torre a la iglesia, ésta se concretó seis años después, la que recibió asimismo su campana en 1927, regalo de los ciudadanos de Dinamarca,  fundida en Aalborg.
La Congregación-como no podía ser de otra manera- participó activamente en la celebración del centenario de Tandil, haciéndose presente en todos los actos, ganándose el respeto como una colectividad que contó con hombres valiosos en su historia, partiendo desde su pionero Juan Fugl y en la que destacados vecinos fueron integrantes, entre ellos Blas Grothe, fundador de Tandils Tidende, el primer periódico danés en Sudamérica y pionero  de la industria gráfica en Tandil, que falleció el 30 de marzo de 1938.
El crecimiento social requería un salón de fiestas y para ello el recordado matrimonio benefactor de Emma y Ceferino Pedersen donó el dinero necesario para ello, siendo hasta hoy un confortable espacio para reuniones varias.
Al cumplirse el centenario de la Congregación, se llevó a cabo una celebración extraordinaria en 1964, con la inauguración de la estatua del pionero Juan Fugl, obra de don Carlos Allende, costeada por el Rotary Club, desarrollada  con la presencia del Presidente de la Nación Dr. Arturo Illia y la princesa Benedikte, en una histórica jornada para la ciudad. El actual pastor es M.Olesen
La Congregación es hoy-como ayer- un ejemplo de lo que significa en la construcción de la sociedad de los tandilenses, con sus valores espirituales y religiosos siempre vigentes.
NR: Hemos usado especialmente para esta reseña, el aporte documental recopilado por Einar Kiehr.


UNIÓN EVANGÉLICA
Los ingleses radicados en Tandil, que-como quedó dicho- integraban la Congregación protestante, se escindieron y en 1892 llegó el pastor de esa nacionalidad J. Ewen quien durante dos años atendió a la reducida grey de esa nacionalidad, en un salón que alquiló frente a la Plaza , para luego hacer las reuniones en una casa de Gral. Belgrano 661 (después carpintería de Viñas, contigua al que fuera el hotel Continental de Moroder).
Ewen debió partir y después de varios años sin atención y a pedido de los feligreses, llegó el misionero Lister Newton, quien sería el promotor de la Iglesia de la Unión Evangélica en Argentina.
De esa manera y con su tesonera labor, Newton fundó la iglesia en Tandil el 2 de noviembre de 1902 , siendo por lo tanto la decana de las iglesias evangélicas en la ciudad, dedicándose asimismo a  la enseñanza para lo cual fundó una escuela ubicada originalmente en la Av. Santamarina.
Lamentablemente su labor se vio interrumpida al tener que regresar a su país, por lo que fue nombrado  interinamente, el pastor Tedeschi que al poco tiempo fue reemplazado por E. Strachan, quien  permaneció al frente de la iglesia evangélica por más tiempo, hasta 1918.
Su labor fue intensa  e incansable y permitió progresar tanto en la misión pastoral como en la obtención de un lugar adecuado para desarrollar el culto, que tuvo su culminación-en esta etapa-con  el momento histórico de la inauguración del templo el 17 de julio de 1910 en Mitre 643/47. Tiempo después, se agregó la casa pastoral con comodidades tales que permitió, a partir de 1916, la realización de Congresos Evangélicos Interdenominacionales, con participación de argentinos de diversos lugares  y también extranjeros, cuyas actividades duraban hasta cuatro días.
Asimismo, la labor del pastor Strachan se extendió de manera misionera a diversos barrios de la ciudad especialmente en Vila Italia.
Fue durante el extenso pastorado de  Roberto Krugger que la Iglesia tomó desarrollo importante, entre ellos la reincorporación de la enseñanza, creándose primero el Jardín de Infantes Estrella de Belén y luego agregándose los diversos niveles que hoy tienen un buen ganado prestigio en la comunidad educativa privada de la ciudad.
Su actual pastor es Rubén Monge

CONGREGACIÓN EL BUEN PASTOR
Nacida en el seno de la Congregación Protestante de la Iglesia Danesa, la Congregación El Buen Pastor de la Iglesia Evangélica Luterana Unida, surgió casi simultáneamente en Azul, Olavarría y Tandil , integrada por luteranos de habla castellana, siendo sus primeros misioneros los pastores Spath, Towsen y Alsop.
El 10 de octubre de 1948 se constituyó formalmente la Congregación en Tandil, siendo presidente de la misma-independiente de la misión norteamericana- Jonás Villaverde, quien instaló a Levon Spath como su primer pastor titular, siendo el primer consejo directivo integrado por las señoras Guardia de Larsen, Rosa de Traschel, María A. Larsen,  y  los señores Federico Traschel y Alberto Zund.
Si bien las primeras reuniones se hicieron en la Iglesia Danesa, pronto tuvieron su propia casa en Gral. Rodríguez al 300 y posteriormente construyeron su moderno templo en Av. Santamarina,  frente a la Escuela Normal, inaugurado en noviembre de 1964.
Allí, con su casa pastoral, se destacó el recordado pastor Samuel Acedo, hombre culto que supo tener duras polémicas con Mons. Actis, en aquella década en que todavía el Concilio no había acercado posiciones ecuménicas.
En 1976 todas las actividades pasaron nuevamente a la Iglesia Danesa y en el templo tuvieron lugar actividades culturales, destacándose la de la Cantoría del Buen Pastor, dirigida por nuestra apreciada amiga Alicia Orbe de Logioia, que dejó una huella imborrable; los conciertos del Mozarteum, los corales y otras actividades culturales.
Más cerca de los días que corren, pasó a ser el Centro Cultural Municipal Almafuerte.


ASOCIACIÓN EVANGÉLICA ASAMBLEA BÍBLICAS
IGLESIA PENIEL

Procedente de Mar del Plata, en 1956, con la dirección del misionero Eduardo Miller, llegó a Tandil hacia 1959 este culto que primero en Chacabuco y Arana con reuniones de unos pocos y  luego en aumento, se fue instalando entre los fieles cristianos tandilenses. En 1961 llegó a Tandil Pablo Manzewitch, quien trabajó intensamente hasta lograr la donación, en 1963, por parte de don Blas Bruno, de un terreno en Machado 220, donde se levantó el primer local de culto. Al año siguiente llegó Ángel Martínez y en 1965 vino a hacerse cargo de la iglesia el pastor Teófilo Szpiga, un hombre sólidamente formado en el Seminario de Teología y Pastoral con ricas experiencias en Misiones y Tucumán.
De origen ucraniano, Szpiga ha llevado adelante desde entonces y hasta hoy una tarea muy intensa, tanto en lo material como en lo espiritual, siendo un asiduo participante del diálogo ecuménico e integrando el Consejo Pastoral de Tandil.
De esa manera, el 8 de diciembre de 1976 se inauguró la ampliación, además de disponer de una quinta para el esparcimiento en la zona de El Centinela denominada Eben Ezer.
Su sede central actual está en Franklin 1350

IGLESIA NUEVA APOSTÓLICA

Esta Iglesia comenzó su labor en Tandil en 1958 con la clásica tarea del misionero: la  visita casa por casa y las reuniones familiares.
Al año siguiente ya dispuso de su templo en Pellegrini al 1100 aún sin pastor,
que fue designado en 1968, como pastor-dirigente; J. Cranca.
La tarea en el día por día fue progresando hasta poder inaugurar el 12 de diciembre de 1970 el nuevo templo.

IGLESIA EVANGÉLICA MISIONERA

Esta iglesia cristiana evangélica se inició en Tandil el 12 de octubre de 1962 sin depender de ninguna otra iglesia de origen extranjero.
Primero en un local alquilado en Montevideo al 300 y luego con el templo en Machado 432 desde  1963, año en el que se llevó a cabo el primer bautismo-por inmersión-desarrolla su valiosa  tarea misional tanto de apoyo espiritual como material con el pastor Sebastián Cáceres al frente, extendida especialmente en barrios periféricos mediante las llamadas “Escuelas Dominicales” con una clara tarea misionera en la que  continúa hasta hoy.

IGLESIA REFORMADA

Esta iglesia calvinista de origen holandés, tuvo sus inicios en Tandil a través de la llegada de familias de ese origen, tal el caso de los Zijlstra.
Recién en 1958 llegó el pastor norteamericano J. Brindst, quien en poco tiempo reunió fieles-en una comunidad pequeña-concretando en 1962 el bello templo en Alberdi al 700.
Su labor se extendió hacia Villa Italia donde en la calle Pujol levantó otro templo, pero la comunidad de origen fue decayendo, por lo que su labor actual es escasa.

ASOCIACIÓN EVANGÉLICA ASAMBLEA DE DIOS

Esta iglesia se  inició en el país  a fines del siglo XIX, cuando llegó a Tierra del Fuego el misionero Allen Gardiner. En Tandil surgió en 1954 a través de familias evangélicas provenientes de la provincia de Misiones que se instalaron en Villa Aguirre y siguiendo la costumbre, que hemos visto con otros cultos evangélicos, lo hicieron en casas de familias. Estaba a cargo Gabriel Acebal cuando fue designado el primer pastor, Alejandro Palacio quien en su labor al frente de la iglesia adquirió el terreno para levantar el templo en Montiel 931, en 1964. Sucedió  a Palacio, Elisce Romero. Otros pastores fueron José Jankoj, Julio Berenge, y Néstor Arias, entre otros, hasta el actual Sergio Ybarra, que lleva adelante una permanente acción de ayuda espiritual y materia, en especial entre los más necesitados.

EVANGÉLICA BAUTISTA
Nacida hacia el siglo XVI en Inglaterra, llegó a nuestro país en 1818 con Diego Thomson y a Tandil en 1964 con el misionero Charles Westbroole estableciéndose  en Machado 1252. Le sucedió Luis Panizza y el 18 de marzo de 1967 inauguraron su templo en Av. Mons. De Andrea 131.
Extendida en su actividad social, de ayuda y apoyo que incluye biblioteca, se ocupa con esmero de la atención de quienes con sus problemas de salud acuden en la búsqueda de Dios.
El crecimiento de la feligresía demandó un espacio más amplio y así se trasladó a la que fuera sede de la filial de Terrabusi en Tandil, en la Av. Colón 1159, con su pastor  José Antonio García.

ROCA DE SALVACIÓN

De origen argentino, más específicamente de Mar del Plata,  llegó a Tandil en 1965, haciendo sus primeras reuniones, como las demás, en casas de familia para luego trasladarse a Garibaldi y a un garage, donde con más comodidades pudo desarrollar mejor su actividad de culto.
Fue su primer pastor Néstor Carreras, quien en Av. Buzón y Gral. San Martín se estableció con el salón de reuniones. En 1970 inauguraron el  templo en Gral.  San Martín al 1100, llegando hasta nuestros días con el pastor José A. Fonseca a su  frente.


IGLESIA DE DIOS
Originada en EE. UU, llegó a nuestro país primeramente a Mar del Plata para establecerse en  nuestra ciudad en 1970, a través de misioneros de Balcarce. En 1975 instalaron su templo en Sarmiento 1786 donde continúan. Su primer pastor fue Roger Salmen, después Luis Arias, luego Raúl Arredes hasta hoy en que está a  cargo del pastor José Fabre.

Hasta aquí llegamos con la apretada síntesis  sólo de algunos de los numerosos cultos evangélicos existentes, a los que agregamos a algunos más recientes: la ASAMBLEA PENTECOSTAL TANDIL, con sede en Alsina 721, siendo su pastor José L. Tessi; la IGLESIA CRISTIANA EVANGÉLICA, creada en 1984, con sede en Juramento 1480, siendo su pastor Alfredo De Nardo y la IGLESIA CUADRANGULAR, fundada el 10 de marzo de 1987, con el pastor Abel Lazarec a su frente.
Nuestro interés ha sido, apreciado lector, darle un panorama, sólo un panorama, de los cultos cristianos evangélicos. Con las omisiones propias de una síntesis-la abundancia en crecimiento de estos cultos, no permitirían, por espacio, abarcar a todos-,  al menos pretendimos dejarles algún material inicial.
NR: En el capítulo nos hemos apoyado, en las entrevistas realizadas, los documentos consultados y  en el trabajo de nuestra amiga ex alumna y colega, Mabel Silva.

 Daniel Eduardo Pérez

martes, 11 de septiembre de 2012

EL COLEGIO SAN JOSÉ DE TANDIL



EL COLEGIO SAN JOSÉ DE TANDIL
Un poco de su historia


Fue en 1907 cuando por iniciativa del padre Marcial Álvarez,  ex Cura Párroco de Tandil y por esos años en San Nicolás de Bari, Buenos Aires, se iniciaron los contactos para crear un Colegio católico pero para varones, completando así la oferta educativa católica para ambos sexos.
Para ello interesaron a la Congregación de los Hermanos de la Sagrada Familia, fundada por el Siervo de Dios Gabriel Taborin (ver recuadro) en Francia, y aprobada por el Papa Gregorio XVI en 1841.
La llegada a América de los primeros Hermanos de la Congregación fue a Uruguay, en 1889, fue en  Montevideo donde  recibieron la noticia del requerimiento tandilense y con la llegada del Hermano Nicéforo, Superior de la Congregación y el apoyo incondicional de las damas Ana Irasusta de Santamarina, Pascuala Arana de Bilbao y su hija Raquel Bilbao de Vicuña, la idea comenzó a cobrar visos de realidad.
La viuda de Santamarina donó los terrenos de la esquina de Maipú y Fuerte Independencia, los que fueron escriturados el 6 de setiembre de 1907, llegando el Hermano José Silvano Poncet para encargarse de la construcción del ansiado Colegio.
Terminadas las tareas constructivas, el 9 de marzo de 1908 se inauguró el Colegio San José, con la dirección del Hermano Miguel Dangnac (ver recuadro) conocido como Hermano Vicente. Nacía sí el primer establecimiento educativo de esta Congregación en nuestro país.
Junto al citado Hermano, fueron los Hermanos fundadores: Víctor Rolland, Serafín Tupin, Alfonso Garroni  y Antonio Giraud, todos ellos franceses.
Treinta y cuatro alumnos distribuidos en tres secciones de los primeros grados, fueron los pioneros.
Al año siguiente el número creció notablemente hasta llegar a ciento veinte, dejando su lugar, la dirección, en 1911 para dar paso al Hermano Dionisio Pionchon, quien estuvo al frente del Colegio  hasta 1920.
Durante su gestión se registraron importantes progresos edilicios, entre ellos el de dotar de luz eléctrica al edificio y adquirir los terrenos sobre la calle Fuerte Independencia, donde se construyó el Aspirantado, el que luego de un año se trasladó a Córdoba.
En la gestión del Hermano Silverio Perret, se adquirieron los terrenos sobre Maipú donde hoy está la entrada principal y se comenzaron a dictar cursos contables, aunque los estudios secundarios funcionaron como incorporados a otros establecimientos oficiales desde 1924 hasta que en 1961 el secundario se independizó.
Por su parte la Capilla, que funcionaba provisoriamente desde 1924 en el subsuelo de  la esquina, tuvo su nueva ubicación con la construcción de la bella que hasta hoy luce, en 1947, sobre planos del arquitecto uruguayo Horacio Terra Arocena y la dirección técnica del Ing. Luis Alonso y del constructor Francisco Torzillo. Decorada y con las imágenes de madera finamente trabajadas, la Capilla fue  solemnemente bendecida y consagrada el 28 de setiembre de 1947, por el Obispo de Azul Mons. César Cáneva.
Los primeros bachilleres habían egresado en 1931 y dos años después la comunidad toda celebró alborozada las Bodas de Plata en 1933.
El Colegio se consolidó y creció a un ritmo asombroso, contando además desde el principio con la presencia de los pupilos que venían de otras ciudades o de zonas rurales. El prestigio de su educación permitió que sus egresados fueran ocupados rápidamente en distintos trabajos por entonces muy bien considerados en la sociedad, como bancos, estudios contables, etc.
Los religiosos de la Comunidad del Colegio supieron también, en 1955, del encarcelamiento por los duros días del final del peronismo…
Numerosos profesionales en distintas disciplinas fueron ex alumnos el Colegio de tal manera que pasada la celebración de las Bodas de Oro apoyaron la erección de un nuevo  y moderno edificio el que  quedó inaugurado, para el secundario, el 21 de octubre de 1962.
Distinguidos profesores se sumaron al cuerpo de los Hermanos que continuaban firmes en su labor educadora y religiosa, ya con presencia de Hermanos argentinos, uruguayos y algunos españoles, que fueron reemplazando a los originales franceses.
En 1970 el Colegio inauguró una biblioteca pública para toda la comunidad, la “Brig. Gral. Martín Rodríguez”,  siendo su primera bibliotecaria Noemí Conforti, creándose al año siguiente el Instituto Superior del Profesorado, con las ramas de Letras y Lengua Inglesa, a las que se sumó, en 1982, la carrera de Preescolar. Su primer Rector fue el Hno. Fidel Robledo a quien sucedió, diez años después, el Hno. Adelsio Delfabro, que aún hoy continúa-con otras funciones-en el Colegio, luego de una estadía en Francia.
Ya desde 1975 el Jardín de Infantes funcionaba como anexo al primario, hasta que se independizó como nivel en 1983, año de las bodas de brillante, los primeros 75 años, celebrado con actos variados, entre ellos la inauguración del gimnasio cerrado.
De esta manera el Colegio San José cubría todos los niveles de la educación, desde el preescolar hasta el nivel terciario. Ya no había más pupilos desde el año anterior, los que llegaron a  ser hasta ciento cuarenta en su mejor momento.
Sería largo y escapa a la dimensión de esta nota, enumerar logros y personalidades destacadas que actuaron en las aulas y en las Asociaciones de Ex Alumnos y en la de Padres (cooperadora), dado que todos trabajaron eficazmente. En 1967 la Asociación de Padres dio paso a la Unión de Padres de Familia, a cuyo frente estuvieron ex alumnos y destacados vecinos de Tandil.
Más cercano a nuestros días, el tradicional Colegio de varones, abrió las puertas a las niñas y así en 1987 pasó a ser mixto. Un paso impensado en los momentos fundacionales…
A partir de 1998 un laico asumió por primera vez la Dirección General, el Prof. Lauro Pedro Castorino, que se retiró  en 2005, siendo sucedido, también por vez primera, por una mujer, la profesora Beatriz Christensen de Málaga y hoy, luego de su jubilación, el plantel directivo está integrado por Marta Rivas, directora del Jardín; Silvina Andrade, de Educación Primaria Básica; José Pasucci, de Educación Secundaria Básica y Rubén Peralta del Terciario.
El centenario el Colegio fue celebrado en 2008 con diversos actos que culminaron con una cena multitudinaria, aprestándose a publicar un libro que reflejará este siglo transcurrido, en el que ha dejado una huella imborrable en la vida de Tandil, llevando a cabo una labor evangelizadora que dio sus ricos frutos: ex alumnos que fueron sacerdotes o religiosos, como Mons. Luis J Actis, sus hermanos Florentino y Francisco, Mons. Enrique Ciao, Mons. José Tommasi (único Obispo ex alumno), los Pbros.: Juan C. Gardey, Raúl Camino Mendiberri, Juan C. Rizzardi, Juan C. Fernández, Raúl Salcedo, Jesús M. Baretto, Mons. Emilio Monni , Raúl López y el más reciente Luis Malaspina.
Muchos Hermanos dejaron recuerdos y anécdotas imborrables. Mencionarlos a casi todos excedería este capítulo, pero queremos nombrar a cuatro que fueron sinónimos del Colegio San José: los Hermanos Crisóstomo, Hermenegildo, Sabino y el recientemente fallecido Bernabé. En ellos el homenaje a todos los que por allí pasaron…
El Colegio además tuvo y tiene lugares de uso para la comunidad como la Quinta San Gabriel,-la quinta de los curas- adquirida a la familia Tapia en 1936, sobre la avenida que lleva el nombre del Hno. Gabriel Taborin, donde además de cómodas instalaciones para acampar, posee una cancha de fútbol  lugar apropiado para la práctica, a través del Deportivo San José, que si bien no depende del Colegio, fue  adonde buenos futbolistas ex alumnos participaron en los torneos de primera hasta hoy. Su primer presidente fue Luis Cardinale.
En 2010 se puso en la Quinta, la piedra fundamental para levantar allí el Jardín de Infantes, en otro paso de progreso el que fue inaugurado en julio de 2011.

Daniel Eduardo Pérez


viernes, 17 de agosto de 2012

TANDIL Y EL GENERAL SAN MARTÍN




EL GENERAL SAN MARTÍN EN TANDIL

La refulgente campaña del Libertador Gral. José de San Martín a partir del cruce de los Andes hasta la liberación de Chile , encendió en muchos hombres de la Independencia, verdadero fervor y admiración hacia el adusto militar.
No fue raro entonces que pronto  se impusiera su nombre a  un bergantín corsario, el patente Nº 83,  cuando era Jefe del Ejército de los Andes, en 1817, siendo éste el primer homenaje en vida del Libertador.
Años después, en 1829- el mismo en que intentó regresar a la patria- en el gobierno de Lavalle, se bautizó con su nombre  a una goleta, siendo así el primer buque de guerra de la incipiente Armada  en llevarlo, la que siguiendo esta tradición, impuso-ya en el siglo XX- el nombre del ilustre prócer al famoso y legendario rompehielos botado en 1954.
En ese mismo sentido, un informe escasamente difundido del Gral. Juan Ramón Balcarce, cuando era comandante general de la campaña de Buenos Aires, propuso la fundación de un fuerte de avanzada de frontera en el interior- más precisamente en el Tandil- con el nombre de " San Martin".
Si bien este informe y las gestiones de Balcarce acerca de esta iniciativa son muy interesantes, dejaremos para otra oportunidad  el extendernos en este aspecto poco estudiado del tema. Lo cierto es que finalmente el fuerte fue a parar a la zona de la laguna Kakel Huincul ( actual partido de Maipú), como una guardia y a la que nos hemos referido en el capítulo I, porque desde allí salió Cajaraville con sus Blandengues, para sumarse a las tropas fundacionales del Tandil..
Por lo pronto podemos afirmar con certeza, que cinco años antes de fundarse, Tandil casi nace como el "Fuerte Gral. San Martín", a instancias del Gral. Balcarce.
Esta relación de nuestro Tandil con el Libertador, que se aprestaba a dar fin a su labor en Chile, luego de la batalla de Maipú, para seguir hacia el Perú, tuvo de alguna manera no buscada ni pensada, continuidad con la participación de importantes oficiales de su Ejército de los Andes en la fundación, tal como lo reflejamos en el  capítulo 1º.
Ya fundado el Fuerte de la Independencia y demarcado el pueblo, una de las primeras calles en ser nominadas lo fue con el nombre del ilustre correntino, lo que aún hasta hoy perdura.
Pasarían muchos años para tener en nuestro pago otro homenaje al Gral. San Martín. Efectivamente, creada la Escuela Normal Mixta en 1910, recién ésta llevó el nombre del  prócer luego de una gestión del director Lázaro Fernández, en 1919, tanto es así que la medalla acuñada para su inauguración lleva en el anverso la efigie del Gral. Belgrano, lo que motivó, oportunamente, una consulta a la Asociación  Numismática Argentina  que se expidió sobre el tema.
Ya con el nombre  Escuela Normal Mixta "Gral. José de San Martin", pronto se puso en  marcha la iniciativa de dotar al flamante establecimiento - que, recordemos, funcionaba en el antiguo edificio donde había estado el Asilo San Juan, en Maipú y Alem- de un busto que presidiese el patio para todas las ceremonias.; inmediatamente  comenzó  la colecta  para pagarlo, habiendo sido encomendada la obra al prestigioso escultor Juan Carlos Oliva Navarro (1888-1951), conocido por otras obras similares. De esta manera el 14 de abril de 1926 quedó inaugurado el busto de la Escuela Normal, siendo el primero en homenaje al Libertador en nuestra ciudad, y que luego-con la inauguración del nuevo edificio en la Av. Santamarina en 1943-quedó en el jardín del frente hasta nuestros días.
Con posterioridad también una  escuela primaria, la Nº 34, fue puesta bajo  la advocación del Gral. San Martín.
Los homenajes al Libertador fueron por esas épocas concentrados entonces en el busto normalista, especialmente los escolares, pero se acercaba una fecha importante: el centenario de la muerte del prócer y esto llevó a mover espíritus y medidas de tal suerte que en 1949, a iniciativa del Coronel Raúl Racana se impulsó la creación de una filial del Instituto Nacional Sanmartiniano, la que a su traslado quedó con el Dr. Francisco J. Vistalli en la presidencia, participando entre otros: Jorge Lester, Carlos Alfaro, el Dr. Eduardo Tuñón y  Roberto Balbarrey.
Esta comisión fue la que desarrolló una intensa actividad al aproximarse el año 1950, que sería denominado " Año del Libertador General José de San Martín".
Fue en ese año también en el que, por iniciativa del intendente Silverio Serrano, el Concejo Deliberante sancionó la Ordenanaza Nº 306, el 13 de agosto, imponiendo el nombre del máximo prócer de los argentinos a la que antiguamente se denominaba "Plaza del Rosedal" y que era en realidad, hasta 1949, una manzana baldía con las cavas , laguna y basural que  quedaron luego de abandonarse el horno de ladrillos de los Calamante, familia que entregó la misma a la Municipalidad a cambio de condonación de impuestos, lo que fue aceptado en 1949, y por la cual corría el arroyo Blanco ( hoy entubado) y que así estaba, en ese lamentable estado,  cuando se inauguró el Calvario el 10 de enero de 1943..
La nominación y la proximidad de la fecha del centenario, impulsó a la Municipalidad a poner en condiciones la desastrosa situación en la que se encontraba, de tal suerte que el mismo 17 de agosto de 1950, se colocó la piedra fundamental de lo que sería en el futuro un monumento al Libertador. Pasaron los años y retornó el semiabandono, hasta que en 1956 el comisionado Domingo Otero dispuso la urbanización y alumbrado de la misma. Lentamente la Plaza Gral. San Martín fue adquiriendo su actual diseño hasta que recién el domingo 3 de abril de 1966, a las 16, se llevó a cabo la inauguración del proyectado homenaje al prócer, con el bajorrelieve del Padre de la Patria, realizado por el escultor Hidelberg Ferrino-a quien nos referiremos más adelante-constituyéndose en otro hito sanmartiniano.
Retomando la historia de la presencia sanmartiniana en Tandil, digamos que luego del año del Centenario, la primera comisión entró en un "impasse", hasta que en 1959 el Gral. Juan Carlos Onganía, a la sazón al frente del Comando de la Tercera División de Caballería de nuestra ciudad, convocó a vecinos para reorganizar aquella incipiente institución sanmartiniana, retomando la idea de un monumento.
En 1961 el Gral. Onganía fue trasladado y asumió la presidencia de la Asociación Cultural Sanmartiniana de Tandil, nombre que desde entonces lleva, el Dr. Juan Manuel Ortiz, quien lo hizo en forma interina, hasta que una nueva comisión asumió con la presidencia  de don Leonel Acevedo Díaz, decidiéndose en  esos tiempos que fuera el entonces denominado " Cerrito Municipal", el lugar elegido para levantar un monumento importante. Así las cosas, en 1964 asumió la presidencia de la institución el docente Raúl J. Llano, quien fue el que conjuntamente con la comisión que lo acompañaba, tomó contacto con el Intendente José Emilio Lunghi   para exponerle la idea, la que fue rápidamente aceptada, destinando una partida de $ 50.000 m/n para el futuro emprendimiento en el ya por entonces denominado "Cerrito de la Libertad".
El mismo Intendente presentó, al año siguiente, al escultor Hidelberg Ferrino, radicado en Mar del Plata, quien  accedió a realizar primero el ya descripto bajorrelieve de la Plaza citada en párrafos anteriores, y luego comenzar con los bocetos y posterior maqueta del monumento a emplazarse en el Cerrito, la que terminada, y  luego de algunas sugerencias de carácter técnico- militar formuladas por el Gral. Cáceres Monié,- por entonces Comandante de la Brigada- fue elevada al Instituto Nacional Sanmartiniano para su aprobación, lo que así ocurrió. Rápidamente se firmó el contrato- redactado por el inolvidable Dr. Osvaldo Zarini, miembro de la Asociación Sanmartiniana- y el 5 de enero de 1966 se firmó por un valor inicial de $ 1.955.000.
Inmediatamente se puso en marcha una campaña y colecta para recaudar los fondos necesarios, mientras el escultor comenzaba su trabajo, el que a medida que avanzaba tenía más costos, solicitándose en 1967, al entonces Intendente Victorio Mazzarol, un mayor apoyo económico para no demorar su inauguración, mientras las obras de preparación del cerro era llevada a cabo por generosos picapedreros al mando de Juan Pisculich.
Finalizadas las obras básicas y emplazado el conjunto, el 20 de octubre de 1968, a las 10  quedó inaugurado el monumento más importante al Libertador, con la presencia del gobernador Francisco Imaz, ministros, el Intendente Municipal, el presidente y comisión de la Asociación Cultural Sanmartiniana y el presidente del Instituto Nacional Sanmartiniano Gral. Carlos Salas.
En el nicho, al pie del monumento, con la leyenda "Tandil al Libertador", se depositó una rama de higuerón de la plaza de Yapeyú  y se colocaron tres cofres conteniendo tierra de Chacabuco, Maipú y Yapeyú, esta última traída en el recordado raíd a pie efectuado por los Boy Scouts  de la compañía "Cnel. Benito Machado", Gerardo Estévez, Zoar González, Alfredo Duret, Oscar Retondaro y Fernando Ferraiuolo, en 1951.
La figura del Gral. San Martín erguida, mira hacia el noroeste, meta de la campaña al Perú, catalejo en mano y con su ropaje de general y su famoso sable corvo. Detrás de la misma,  un imponente y brioso caballo de guerra árabe con los enseres correspondientes; más atrás está un picacho artificial  simbolizando un nido de cóndores, sobre el cual había dos parejas de los majestuosos reyes de las alturas, cada uno de los cuales mira hacia los  puntos cardinales ( lamentablemente pronto fue robada una); al pie- como custodios- dos granaderos: uno representando al heroico Sargento Juan Bautista Cabral y otro a un granadero de la provincia de Buenos Aires, ambos en posición de descanso con los sables desenvainados.
Todo el conjunto está hecho en escalas diferentes en cada componente- a la usanza de algunos artistas de la antigüedad-lo que le da una característica especial.
Luego de la inauguración, todos los actos centrales de efemérides sanmartinianas fueron hechos allí con la organización de la Asociación Cultural Sanmartiniana, cuyo representante fue siempre el único orador. La Asociación tuvo unos años de receso entre 1971 y 1976, fecha en la que don Raúl Llano convocó a una reunión donde asumió una nueva comisión presidida por el profesor Lauro  P. Castorino, la que al aproximarse el bicentenario del nacimiento- en 1978- logró la realización de mejoras que incluyeron patio de lajas, iluminación, mástiles y la construcción de diversos hitos desde su acceso en Avellaneda hasta el mismo monumento, enriqueciendo al ya por entonces "Parque Libertador General D.José de San Martín ".
Asimismo se restauraron piezas que los vándalos de siempre deterioraron, con la colaboración desinteresada de Horacio del Giorgio, Antonio Rizzo y Joaquín Martínez.
Sin prisa ni pausa, el paseo- homenaje fue transformándose en un lugar de permanente visita y recordación, especialmente en los 17 de agosto, donde se destaca la presencia de los gauchos de la guardia que hacen "Los Criollos de Tandil", en su momento acaudillados por el inolvidable don Genaro Villar.
En 1989 asumió como presidente de la Asociación el profesor José Pasucci quien, junto a los miembros de la Comisión mantuvieron viva la llama de los ideales sanmartinianos en nuestra ciudad, que supo de la presencia fundadora de hombres que lucharon junto al "Santo de la Espada". Desde 2006 y hasta 2012 presidió la institución el autor de esta nota, siendo su sucesor  Mario N. Juárez a quien sucedió Jorge Menéndez y quien suscribe, presidente honorario.
San Martín en Tandil es una presencia permanente gracias a los monumentos y recordaciones mencionadas pero debería ser una presencia mucho más intensa y vívida en la conciencia colectiva, porque sus ideales y su conducta son un legado de vigencia extraordinaria en cada momento de la historia que nos toca vivir, aunque no parece ser un signo de nuestros tiempos, en nuestro país, la gratitud hacia quienes nos dejaron como herencia nada menos que la patria.

Daniel Eduardo Pérez

                                                       

miércoles, 15 de agosto de 2012

LA VILLA ITALIA DE TANDIL




APUNTES PARA LA
HISTORIA DE VILLA ITALIA DE TANDIL

                                            

Los barrios de Tandil tienen una rica historia, que a través del tiempo se fue acrecentando con perfiles que los distinguen hoy con rasgos indentitarios en algunos casos inconfundibles. Tal es el caso de Villa Italia.
Barriada que hoy posee una población importante que congrega casi al 25 % del total de la ciudad, si bien su “partida de nacimiento” la ubica en los primeros años del siglo XX, era una zona que desde mucho antes se encontraba con asentamientos especialmente de chacras y quintas, las que en algunos casos fueron verdaderamente históricas, como es el caso de la quinta del Cnel. Benito Machado que, conocedor del terreno, aprovechó el lugar para tener allí sus hombres del famoso 14 de Guardias Nacionales.
Lugar de privilegio, la gran lomada tenía la visión panorámica de la entonces aldea, que originalmente rodeaba al Fuerte, la escasa forestación permitía divisar un horizonte lejano que sólo chocaba con los perfiles de las sierras.
Los hombres del célebre Regimiento Sol de Mayo de Machado ocupaban con sus vivacs parte de la loma, luego de los combates de 1857.
La casa-quinta del “toro de las pampas”, fue años después, la fábrica de jabón de Redolatti, y luego la de Antonio Pagés y ya más cerca de nuestros días, estuvo establecida la empresa Beta Ingenieria.
Hasta hace unos años se podía apreciar la arcada de entrada, en la finca que era de Fernández Míllara, declarada como patrimonio histórico y luego lamentablemente destruida…
La llegada del ferrocarril en 1883 y consiguientemente de la instalación de la Estación respectiva, en Alem y Del Valle, abrieron una nueva etapa para ese vasto sector geográfico y si bien el tránsito se canalizaba especialmente desde el pueblo a la estación y viceversa, por la Av. Colón, creciendo Tandil en esa dirección, con la multiplicación de fondas, despachos de bebidas, almacenes, caballerizas etc., también comenzaron a surgir interesados por el otro lado de las vías, hacia donde se extendían grandes baldíos cubiertos de pajonales, interrumpidos por alguna que otra solitaria huerta, cultivada por inmigrantes, separada del resto del poblado tandilense por e cauce del arroyo Blanco y-por supuesto.-sin demarcación alguna de calles interiores.
Entre los antiguos propietarios del siglo XIX se encontraban Ramón Santamarina, Basilio Barraza, el francés Claude Brunand y el danés Federico Christensen.
Don Ramón Santamarina, por ejemplo, poseía una quinta que abarcaba parte de la loma y se extendía hacia la actual Av. Del Valle desde Dinamarca; contigua a su propiedad estaba la de Basilio Barraza que tenía alrededor de diez manzanas, ubicándose la finca principal entre las actuales calles Ameghino y Dinamarca, Mosconi y Beiró.
Era por la época un conocido hacendado que poseía además campos en Rauch, desde donde traía su ganado para faenar en la Villa, donde después instaló una carnicería frente a la Estación, en la Av. Machado entre 4 de Abril y Alsina.
Sus yernos, Gil Suárez y Manuel Casas, fueron también los precursores del transporte público de pasajeros, en especial Casas, que fuera el padre de Juan Carlos, un cantor de tangos ilustre que llevó el nombre de Tandil a los mejores escenarios porteños, con las orquesta más destacadas de su época, hasta su fallecimiento en 1986..
Por su parte el citado francés Brunand impulsor de la industria molinera, sería quien vendió a Juan .las tierras que posteriormente darían lugar a la primer subdivisión de tierras importante en la luego Villa Italia.
A su vez Federico Christensen y su esposa Catalina habían construido la mansión de la quinta”Villa Luisa”, en 1886, la que refaccionada en 1896, es hoy la sede del Comando de la Primera Brigada Blindada, considerado patrimonio histórico de la ciudad.
Las quintas mencionadas fueron las que primeramente fijaron topónimos a la zona
La decisión de uno de los vecinos propietarios de la zona,  don Juan Basso, casado con  doña Josefa Aguirre y padre del que luego fuera conocido industrial de la piedra y hacendado, don Juan Basso Aguirre de vender sus lotes significando la primera subdivisión importante y el origen de la urbanización de Villa Italia, nombre con el que ya se conocía el lugar y sobre cuyo origen según la tradición oral es algo confusa, salvo el hecho de nominar esa zona como homenaje al país que tantos vecinos aportó a nuestra tierra.
Una vez tomada le decisión el remate le fue confiado al prestigioso martillero Marcelino T. Arano, radicado en Tandil desde 1882. El 12 de febrero de 1911 apareció el primer aviso publicitando el remate en el periódico El Eco del Tandil”, el que se repitió con le mismo texto hasta la fecha fijada para la venta.
Este es el documento textual por el cual el 5 de marzo de 1911 (y no el 12  como alguna vez se hizo) es la fecha correcta del nacimiento villense.
Dice el Aviso:

M.T.Arano. En la ciudad de Tandil, Barrio de la Estación, Villa Italia. El domingo 5 de marzo, a las dos p.m. en los mismos terrenos. 160 lotes de terreno en 60 mensualidades, sin base, sin interés, con opción. Las cuatro manzanas de Villa Italia son las más importantes de este barrio,  tan sólo a trescientos metros de la planta urbana de la ciudad.
“Todo el que compre uno ó más lotes de terreno en Villa Italia hará de cuenta que ha colocado su dinero en una caja de ahorros y  ganando el interés desde el primer día.
“Sin base, sin interés, con opción y amojonados. El domingo 5 de Marzo a las dos de la tarde.
“Solicitar planos e informes a mi Escritorio (Constitución 828, Tandil).
“Nota: Antes de dar principio al remate se servirá cerveza. M.T.Arano”.

El domingo del remate, en el que la celebración del carnaval, con su tradicional corso, atrapaba la atención de los tandilenses que todavía comentaban la carrera ciclística De la Canal-Tandil, que había organizado el Club Velocípedo Tandil, se publicaba en el mismo periódico:

“Llegó el día. Hoy Domingo  5 de Marzo a las dos de la tarde en Villa Italia. M.T.Arano. “Rematará 160 lotes de terrenos en 60 mensualidades. Sin base, sin interés y con opción.
“En la cochería de los señores Nicasio y Emilio Sánchez habrá carruajes hasta las 5 de la tarde, para conducir a todos los interesados.
“Antes de empezar el remate se servirá cerveza.
“Los cocheros tienen orden de llevar a todos los que lo soliciten hasta Av. Colón y Av. Aristóbulo del Valle de donde hay tan sólo 300 m. hasta Villa Italia”.

Resulta curioso el aviso, tanto por los servicios y facilidades que se otorgaban para el remate (transporte, cerveza, etc.) como por lo visionario de la inversión.
Finalmente de los 160 lotes, se vendieron la mitad, correspondientes a las manzanas A y B, informando detalladamente “El Eco” del  9 de marzo, acerca de los compradores, el valor de las cuotas y el total.
Fueron los primeros adquirentes de aquel loteo : Domingo Purita, Víctor García, Pedro Verdi,  Elías García, Francisco Carraturo,  Eladio Blanco, Cándido Martinenghi, Berlio Salvatore, Guillermo Falcinella, Juan Montero,  Roberto Farinelli,  Hnos. Giuseppe Fruttiferi, Roque Paladino, Francisco Canturo,  Cristóbal Nosey, Emilio Romero,  Macaya y Ayerdi,  José Guadagna, Demetrio Breccia, Cayetano Ferrer,  Nicolás de Federico,  Domingo Formaini, , Antónimo Garmendia, Cecilio Bargas, Alfredo Duré,  F. E. Salvador,  J. de Nicolás y Eustaquio Ferrer
La venta total alcanzó a $ 22779 de la época, pagándose entre $ 3,25 y $ 12,20 la mensualidad.
Gente de trabajo la mayoría comenzó al tiempo con  la construcción de algunas viviendas. Quinteros, canteristas, ferroviarios, empleados de la fábrica La Tandilera, del Molino El Progreso, fueron conformando el núcleo inicial de los antiguos propietarios y a  otros como Martín Paggi, Luis Cavallieri, Francisco Pasucci, Simón Chimondegui, José Cabarcos, Ciriaco Martínez- que luego instaló un almacén y despacho de bebidas que llamó  El Recreo”-Carnevale y Antonio Tapia, inquilino del último mencionado  que abrió un horno de ladrillos.
Pocos años después del loteo, los pequeños comercios  comenzaron a multiplicarse, surgiendo así en 1919 la después legendaria peluquería de don Pascual Guadagna, en Vicente López 612; la panadería de Jesús España; las fondas “Garibaldi” y “Chapa” de Ramos y Casas; el despacho de  bebidas  de Antonio Irastorza; el de Pedro Fracchia y el de Pedro Donadío.
Por su parte, Ciriaco Lezcano vendía carne a domicilio, distribución que hacía en el típico carrito de la época, luego de faena en la calle…
Otros vecinos que fueron incorporándose como inquilinos o propietarios en la primera hora de la barriada villense fueron: Gil Suárez, la familia Rigotti, Pablo Mazza,  Pedro Giamberardino, N. Brusin, Juan Taberna, M. Colombo, N. Pretti,  N. Crivelli,  Víctor y Ricardo  Falqueiras,  Antonio Bianchi, Eduardo Pérez, Manuel Dalla Valle,  Pedro Dambos, Angel Cutini,  E. Baretta,  Juan Belsito, Antonio Mendioroz, Juan Vinsennau, Juan Ezama y tantos otros…

Daniel Eduardo Pérez

sábado, 14 de julio de 2012

ENRIQUE LARRETA EN TANDIL



LA GLORIA DE DON ENRIQUE
LARRETA EN TANDIL
Acelain


Hoy queremos referirnos a una de las grandes plumas de la literatura argentina y su relación con nuestro Tandil. Hablamos de Enrique Larreta.
Leyendo autores que han escrito sobre la vida de don Enrique, poco o nada hemos encontrado referido a su relación con Tandil, a través de su famosa y bellísima estancia Acelain, por lo que nos pareció interesante volcar algunos datos acerca del tema. La excepción más notoria es Yuyú Guzmán, quien en su libro “El país de las estancias”, le dedica un capítulo a esta joya de la arquitectura rural argentina, y  es una de las fuentes esenciales de esta nota.
El nombre completo del célebre escritor era Enrique Rodríguez Larreta, nacido en  Buenos Aires el 4 de marzo de 1873 del matrimonio de Carlos Rodríguez Larreta y Agustina Maza y Oribe, pertenecíentes a dos tradicionales familias uruguayas de ascendencia vasca, que se habían radicado en Buenos Aires. Realizó sus estudios en el Colegio Nacional de Buenos Aires; una licenciatura en Ciencias Sociales  y se graduó de abogado en la Facultad de Derecho de su ciudad natal.
Durante su etapa estudiantil publicó, en la revista La Biblioteca, su primera novela, Artemis. Después de finalizar sus estudios, en 1897, permaneció en el mismo Colegio Nacional, donde dictó las cátedras de Historia Medieval y Moderna; allí fue donde desarrolló su interés por la España del siglo XVI.
Se casó en 1902 con Josefina Anchorena Castellanos, hija de Mercedes Castellanos y Nicolás Anchorena, y en la luna de miel se enamoró de España y su cultura. Su esposa era hija de una de las familias más ricas de Argentina, por ambas ramas. En  Europa fueron a España y visitaron Ávila, ciudad de la que el escritor se prendó y que luego será el escenario de una novela que venía imaginando desde hacía tiempoAsí, durante los siguientes cinco años, Enrique se sumergió completamente en la investigación.
Seguramente Larreta no pensó en su momento, que por la herencia recibida por su esposa, a la muerte de su madre, pasaría a poseer 8000 ha. en Tandil (parte de la enorme extensión de tierras en Azul y el mismo Tandil).
Fue allí donde la propiedad existente y su rica imaginación y exquisito gusto, amen de la visión de las viejas aldeas españolas (especialmente vascas y andaluzas), confluyeron para el nacimiento de una nueva  y extraordinaria estancia: Acelain.
Además, en mayo de 1902, Larreta, adquirió en  remate  el campo Santa Rita, de Enrique Casares, de 4000 ha., anexándolo a los heredados por su esposa. De esa manera comenzaba la intensa relación del gran escritor con los pagos del Tandil por más de medio siglo.
Dentro de esa anexión va a ubicar el casco de la estancia que recuerda el nombre del solar de los Larreta en Guipúzcoa y que significa “campo quebrado”.
En 1904  llamó al renombrado paisajista alemán Hermann Bötrich (…..-1944) para que proyectara un jardín que  respetara la propuesta de la ­naturaleza.
Larreta eligió para construir Acelain los campos pedregosos y la cúspide de un cerro, en contra de la práctica de los estancieros pampeanos, que optaban por zonas no muy altas para protegerse del viento, captó la rusticidad del paraje y las posibilidades decorativas de esas piedras redondeadas que moteaban los cerros.
En 1905 Enrique Larreta y su familia pasaron su primer verano en "Acelain". “Hay fotografías que recuerdan ese comienzo. ­En ellas se ve un bonito chalet muy galano, con el inequívoco aspecto de haber sido comprado en los países del norte de Euro desarmado y vuelto a armar en esta pampa. Tiene pinta de pertenecer al lugar donde se levanta, hecho para lucir junto e: ­o en el claro de un bosquecillo”,.nos dice Guzmán.
Cuando Imaginamos los viajes del escritor a su estancia y sus peripecias (FFCC, galera, etc,., hasta llegar el automóvil) de las que no quedan relatos de su puño y letra que conozcamos, pensamos en el cariño que tendría por ese paisaje agreste y rememorativo de sus ancestros, para hacerlos infinidad de veces…
En 1907 regresó a España con los manuscritos de La Gloria de don Ramiro,  que  se publicó allí en 1908 y que se constituyó en la novela histórica de referencia, tanto para escritores de lengua castellana como de otros idiomas. La obra causó gran sensación en los ambientes literarios europeos y americanos, convirtiendo a su autor en un personaje famoso y, por sus características, motivó que - según Rubén Darío - se convirtiera en la obra cumbre de la prosa modernista, “un referente para los escritores de ambos lados del Atlántico”. En pocos años fue traducida a todos los principales idiomas cultos de la época, algo sin precedentes en la novelística iberoamericana. 
En 1910, cuando se disponía a regresar, Roque Sáenz Peña lo nombró ministro plenipotenciario en Francia  aprovechando esa fama, y Larreta dedicará los siguientes seis años a la actividad diplomática, publicando algunos discursos y una obra de teatro. Entre1915-16, residió en Biarritz,  y frecuentó Ávila, en España, donde actualmente una calle lleva su nombre. Se vinculó allí con Miguel de Unamuno, al que admiraba, colaboró en publicaciones periodísticas de su época y estudió minuciosamente la historia española.  En los años siguientes el autor combinaría su residencia en Argentina con viajes periódicos a Europa. Entre los autores que admiraron a Larreta están el francés Anatole France, el italiano Gabriele D'Annunzio, dos de los máximos exponentes de la literatura europea de principios de siglo XX, y  Unamuno. Ya avanzada la Primera Guerra Mundial, regresó a su país.
Sobre Larreta y su obra, nos parece interesante recordar dos opiniones. El historiador Enrique de Gandía, en el prólogo de las Obras Completas, nos dice: “Larreta, a pesar de lo mucho que se ha escrito sobre él, es un gran desconocido entre nosotros. Los mismos intelectuales no han entendido su pensamiento. Han estudiado la belleza de sus frases, han clasificado sus imágenes, han disertado sobre su estilo; no han penetrado en sus ideas…. Larreta ha vivido como un monje entre sus libros o un gran cardenal en lujosos salones, pero siempre con el misticismo en su espíritu…”.
Por su parte Arturo Berenguer Carisomo manifiesta:”… ser artista y nada más que eso, es, en la Argentina de hoy, casi un acto heroico. Larreta ha señalado, dramáticamente, ese dolor, como un grito pro­pio, en el soneto a Leopoldo Lugones, ese otro heroico cruzado contra el desamor y la indiferencia lleva a cuestas su arte como una condena. Ha querido, tam­bién, tener otras vidas, bajar a la realidad como un forzado: la cátedra, la política, ha hecho de la nada una maravilla de "estancia criolla", y la gente  podría decir, para respetarlo, es un "poderoso hacendado"; pero no, el fuego de la inspiración, la llama de la poesía ha subido crepitando por encima de ese nivel”.
Fue el primer escritor que trató de hacer cine argentino al dirigir  El linyera, según su guión sobre su obra teatral homónima, que se estrenó en 1933.
A su regreso de España, retomó entonces a su idea de levantar una estancia en los campos tandilenses ya citados.La construcción y diseño del casco de la nueva estancia se los encomendó al ya prestigioso arquitecto Martín Noel (1888-1963), a comienzo de la década del 20, cuando en Tandil se levantaban edificios monumentales como el Palace y la Municipalidad.
Arquitecto, historiador del arte hispanoamericano, ensayista y político, Noel fue el  principal impulsor del estilo neocolonial en  Argentina. La hija de don Enrique recuerda-según Guzmán-que”la casa se terminó de construir en 1923, mi padre la quiso de cal, tejas y galerías, bien típica del sur de España. Martín Noel lo interpretó magistralmente”.
Años después de terminada la estancia, cita muy bien Andrea Reguera, ocupaba el 5º lugar entre las de más de 10.000 ha. como consta en la guía de 1928.  Los principales  propietarios eran:1) Antonia Iraola de Pereyra: 18254 ha.; 2) Agustín García: 15.345 ha.,3) Mercedes Castellanos de Anchorena: 14.153 ha; 4) Jerónimo Rocca; 14.122 ha., 5) Enrique Larreta: 12.171 ha. y  6) Sara Wilkinson de Santamarina.: 11.553 ha. Como curiosidad se aprecia que de los seis casos, la mitad corresponde a mujeres, que eran herederas de viejos y grandes patrimonios.
En Acelain era leyenda que cuando a don Enrique no le gustaba como había quedado algo que había hecho construir, la mandaba a deshacer y luego a levantar en otra forma hasta lograr el efecto que le satisfacía. Cada uno de estos elementos, enriquecidos por detalles arquitectónicos inu­suales en nuestro medio rural, acompañados del entorno de una abundante arboleda y un suelo quebrado y siempre esmeraldino, proponen cuadros de mucho colorido y gracia, dice Guzmán.
Toda la zona de servicio de Acelain recrea una aldea vasco española. El estilo arquitectónico de la casa principal, en cambio, recuerda los tiempos del Renacimiento en España y la época de Felipe II, tan admirada por Larreta. Tanto su arquitectura como su decoración reflejan el arte mudéjar, utilizando como modelo el Generalife de Granada.
En España buscó reunirse con los sitios de origen de sus gentes. La estancia que fundó poco después en las cercanías de Tandil,  llevaría el nombre de “Acelaín” en recuerdo del solar guipuzcoano ya que, como destaca en una de sus obras: “Mi sangre sabía mejor que mi intelecto lo que significaba toda aquella resurrección de sombras en mi propia conciencia”. Aquel primer contacto con el Azelain original quedó plasmado en un soneto temprano, el XII de su no muy extensa producción rimada, “Acelain en Guipúzcoa”.
Un pariente, el “seco mayorazgo” de quien nos habla Larreta, es el famoso personaje guipuzcoano, Juan Bautista de Larreta Arzac, el “azelainko nagusia” como el mismo Larreta le llama, propulsor de los estudios del euskera y político nacionalista que llegaría a ser alcalde de Andoain. Por esas extrañas paradojas del tiempo, el Acelain andoaindarra desaparecería por completo años después, víctima de la modernización del sistema de carreteras español En tanto, el nombre y la descripción de Acelain se harían, merced a la pluma de Larreta, de un espacio propio en el campo literario, mientras que otro nuevo “Azelain”, el del soneto que citábamos antes, surgiría en Tandil.  Resulta curioso que, al recrear un Azelain en Argentina, no pudo nunca el autor llegar a suponer que el sitio original que le cediera el nombre, desaparecería completamente unos cincuenta años más adelante…
Aunque residían habitualmente en la quinta de Belgrano, regalada a su hija por Mercedes (hoy Museo Larreta), pasaban largas temporadas en el campo.
En tanto don Enrique disfrutaba sus días recreando permanentemente la estética y atendiendo a sus amigos visitantes, dedicando buen tiempo a la lectura, su esposa Josefina-nos dice Guzmán-era usual que se ocupara de las necesidades espirituales y cristianas del personal del establecimiento y muchas veces de los demás lugareños. Cuentan quienes pasaron la niñez por aquellos campos, que al iniciar la larga temporada veraniega en "Acelain", doña Josefina se dedicaba a visitar todos los puestos de la propiedad y las estancias vecinas en busca de las parejas que querían regularizar su unión, recién nacidos para bautizar y niños en edad de hacer la primera co­munión para inducirlos a cumplir con los sagrados preceptos de iglesia. Para esto, ofrecía los servicios religiosos de su capilla los oficios dominicales. Ella misma enseñaba el catecismo a chicos que se preparaban para tomar la primera comunión, obsequiándoles la indumentaria tradicional para acercarse al altar. También se ocupaba de los festejos de la Navidad, haciendo participar a todo el personal y a quienes se acercaban a la igle­sia nadie que lo viera ha olvidado el clásico pino adornado de guirnaldas y regalos navideños con los que obsequiaba a los chicos de la comarca, así como se ocupaba que los Reyes Magos pasaran y vaciaran sus bolsas generosas sobre los zapatitos humildes. Prueba de la práctica de oración de esta familia piadosa son tres oratorios levantados en distintos puntos del monte, cuyas  paredes blancas destacan la simpleza rural de sus líneas.  
La capilla; una joya que Guzmán y más recientemente  José M. Ortiz, describieron magníficamente, poseía un órgano Mutin - Cavaillé-Coll de dos manuales y pedalera, con 15 juegos reales. El mismo habría sido trasladado desde otro templo de Bs. As. El interior de la capilla es austero, pero con imágenes de santos similares a las que pueden apreciarse en el citado Museo de Arte Español de Bs. As. ; existe además una reliquia del Convento de Santa Teresa de Ávila. El costo del órgano podría rondar los u$s 200.000 aproximadamente y se trata de un instrumento construido a escala para capilla o salón.
Por su parte a Larreta no le encontramos relaciones más que fugaces con la población del Tandil y alguno de sus hombres, según nos atestiguaba José P. Barrientos. Los viajes y las caminatas por la estancia y las visitas, eran más frecuentes que la salida del matrimonio a la cercana Tandil o al Azul. En ese sentido recordamos los que alguna vez nos contó nuestro tío, el citado periodista de Nueva Era  Barrientos, en el sentido que lo recordaba como alguien muy respetado pero también “recluido”  en su estancia sin casi contactos con Tandil. Aunque Barrientos lo conoció ya muy grande, radical como él y el diario, recordaba su porte de aristócrata de finas maneras, de hablar pausado y que le otorgaba a su estancia tandilense el valor de una recreación “pintada” por su mano, de las tierras de sus antepasados, embelesado por nuestras  serranías,  Tandil guardaba para él-nos decía-el “secreto de los tiempos”…
Larreta siempre había querido formar un lago, pero fue después de su muerte que su hijo Agustín encontró la solu­ción requerida e hizo levantar un terraplén para la contención de las aguas del arroyo, logrando inundar una extensa área. Así fue como "Acelain" llegó a lucir su propio lago que hoy: presta varias utilidades y además tiene buena pesca. En verano constituye un centro de interés muy importante para las vacaciones, aquí se pesca y se realizan diversos deportes náuticos. Por otro lado es un nuevo elemento de gran valor deco­rativo que realza aún más la naturaleza generosa de esta tierra.
Durante sus primeras décadas de existencia la producción de este establecimiento se desenvolvía en la forma tradicional o sea, algo de agricultura y predominio de la ganadería.  Enrique Larreta, comprendiendo quizás que su dedicación y amor por el campo era ciertamente más romántico que práctico, delegó la parte productiva y administrativa de la estancia en sus dos hijos varones y en su yerno Adolfo Zuberbuhler, esposo de su hija Josefina.
Durante los años ’40  comenzaron con la cría de vacunos de pedigree de la raza Aberdeen Angus. La cabaña se inició con un plantel de un millar de animales, en su mayoría colorados, que se compraron a dos criadores escoceses. Esta cabaña tenía un alto prestigio, ya que había obtenido importantes premios en diversas exposiciones. La mayor parte de la producción era vendida en los famosos dos remates anuales en el mismo establecimiento, donde también se realizaban las inseminaciones artificiales. Durante muchos años, la cabaña constituyó el rubro más importante de la estancia, pero luego la agricultura pasó a ser la producción principal.
En el fastuoso marco de la tradicional estancia, Luisa Zuberbühler -una de sus descendientes- logró una verdadera transformación de la que fuera la antigua casa de los peones. Realizó una obra llena de magia en base a color, ideas prácticas, conexión con el exterior y el lujo de lo simple
Entre los huéspedes ilustres que tuvo esta estancia, se encuentran el Rey Leopoldo de Bélgica (1962), los Príncipes Imperiales del Japón (1967) (hoy emperador Akihito) , Henry Kissinger y Sra. (1978), además de una larga lista de celebridades internacionales que se han hospedado en la estancia, que incluye  a Ortega y Gasset en una de sus tres visitas a la Argentina, donde se vinculó con un grupo de intelectuales entre los que se contaban Enrique Larreta, Leopoldo Marechal, Ignacio Anzoátegui y Federico Ibarguren, entre otros otros.
El matrimonio Larreta-Anchorena tuvo cinco hijos: Mercedes, Enrique, Josefina , Agustín y Fernando Larreta Anchorena.
Don Enrique Larreta murió el 6 de julio de 1961, a los 86 años, en su casa de Buenos Aires.
Hoy en día, la Estancia “Monte Indio”, una de las tres secciones que constituían el primitivo “Acelain”, ha abierto sus puertas al público ofreciendo la posibilidad de acceder a las bellezas  “acelainas”.Cerro Indio Safaris”, se ocupa de ello, donde Gonzalo Llambí – bisnieto de don Enrique- tiene para hospedar, la antigua escuela de la estancia que reacondicionó para recibir cazadores y turistas interesados en avistar ciervos, antílopes, búfalos y jabalíes. Los visitantes llevan sus retinas impregnadas de la belleza sin igual de este privilegiado lugar y así lo manifiestan en sus impresiones escritas: Desde la llegada al Aeropuerto de Ezeiza, fui muy bien atendido por los anfitriones quienes organizaron mi traslado hacia el coto, ubicado al Sur de la Provincia de Buenos Aires (Tandil).Al llegar a destino fui recibido por Gonzalo Llambi. Luego de mostrarme las instalaciones de la casa y mi habitación (muy buena por cierto), me brindaron un almuerzo típico argentino consistente en un buen bife con ensaladas y vino….Allí, por primera vez, pude ver a los ciervos rojos dama y axis y no obstante ya comenzaba a oscurecer, me fue posible divisar algunos …”--manifiesta un peruano; en tanto un americano de Montana nos dice:Acelain es la herencia más hermosa que he visto. La comida estaba detrás de buena, era excepcional. Ahora sé por qué mucha gente vuelve y me uniré a ese grupo muy pronto”.
Estimado lector nuestra intención fue dejarle un brevísimo panorama de quién fue Larreta y su maravillosa creación “estanciera”, que como orgullo de Tandil, recientemente, ha sido-además- el marco donde se han filmado películas (El mural) y series de TV, como Tierra rebelde, de la RAI (la TV italiana)….En resumen: una de las joyas inapreciables que tenemos como patrimonio histórico-cultural.

                        Daniel Eduardo Pérez